Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 1059

de “transmitir saberes” que los futuros docentes de primaria no portarían –dadas su “deficiente escolaridad”, sus “escasas” experiencias lectoras y sus “pobres” aprendizajes lingüísticos- y cuya centralidad sería prácticamente incuestionable, puesto que “en la escuela y grados que estén” van a tener que “enseñar gramática” y a “leer cuentos”. También se fundamentarían en el hecho de que “si incorporan esos contenidos” luego los aprenderían a enseñar “en la práctica”. De esta manera, el espacio curricular se convierte en una suerte de “primario y secundario de lengua y literatura” comprimidos en uno o dos cuatrimestres, que deja librado al azar cualquier tratamiento didáctico de los mismos. Pero por sobre todas las cosas, sesga la formación en la creencia de que enseñar lengua y literatura se reduce a realizar una mera “transposición didáctica” (Chevallard, 1991), al desideologizar, neutralizar y des-historizar la enseñanza (Sardi, 2006). La segunda opción de formación en didáctica de la lengua y la literatura, que circula en los distintos IFD, es aquella que hace foco en “formar en el enfoque curricular”, es decir, proveer las herramientas epistemológicas y metodológicas necesarias para ser un docente que sepa enseñar desde lo prescrito en el diseño curricular. Se trata de un abordaje que acentúa lo metodológico y que estaría actualizando las concepciones que sustentan las propuestas curriculares oficiales. Una formación de los estudiantes que se ampara en la “normativa pedagógica” y que se asienta en la difusión de unas “secuencias didácticas” y “proyectos” oficiales, todos ellos derivados de investigaciones que provienen de la “didáctica de las prácticas del lenguaje”, apoyadas en aportes de la psicogénesis, la psicolingüística y las denominadas “didáctica de la lectura” y “didáctica de la escritura”. Estos planteos formativos son Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 1043