Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 1037

tos de conexión discursivo-pragmáticos, como así también en el nivel microestructural, ya que en algunos casos, los procedimientos lingüísticos de cohesión o sintaxis textual no dan cuenta de una estructura coherente, y en otros, se visualizan rupturas léxicas y sintácticas con relación a la organización macroestructural. Tal y como venimos sosteniendo, la tarea de escritura de textos académicos, para los estudiantes resulta bastante compleja. Los escritores en situación de aprendizaje, como los alumnos de la universidad, cumplen dos roles al mismo tiempo: el rol de escritor y el rol de estudiante. Éstos, según Camps (2000) se corresponden con dos tipos de tareas: una tarea de procesamiento del lenguaje y una tarea de aprendizaje del lenguaje. La primera de ellas se ejecuta cuando el escritor pone en juego sus diferentes tipos de conocimientos o competencias cognitivas. Mientras que, durante el desarrollo de la segunda, el productor textual genera un nuevo conocimiento: el metacognitivo, que regula los (sub) procesos de escritura, y al mismo tiempo el aprendizaje. A partir de él, pueden controlar, evaluar y almacenar la nueva información en la memoria a largo plazo. La metacognición en la producción textual se encuentra estrechamente vinculada con la reflexión metalingüística, por lo que sostenemos que resulta imprescindible evaluar, revisar y reescribir los textos, atendiendo a la gramática textual, ya que la materialidad del discurso está dada por los elementos de la superficie textual, y es a partir de allí donde se pueden crear relaciones para arribar a las partes más profundas de texto. Esto es, no hay metacognición si no hay una revisión, una vuelta sobre el lenguaje. Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 1021