Manuel A. Muñiz y su colección de cráneos
Dr. Muñiz haya padecido de condiciones asociadas a su contextura y, tal vez, disoluto estilo de vida. Esto último es explicado por su sobrino, Luis Alberto Sánchez. Tal vez la tragedia de su casa en la Calle de Quemado( cuadra 4 del Jr. Moquegua), haya desencadenado en él un cambio que lo condujo al fin de sus días.
3. Volviendo a Tello
Cuando Julio C. Tello acabó el 5 ° de Secundaria a los 19 años en 1899, cayó en el desamparo, pues su padre falleció, siendo desalojado de la pensión donde vivía, que pertenecía a su padre. Por increíble que parezca, y por las propias palabras del sabio, vagó por Lima con su atado de exiguas pertenencias al hombro, hasta que, fortuitamente, su compañero de clases, Ricardo Palma Román, « Ricardito », le llevó donde su padre, el célebre tradicionalista Don Ricardo Palma, quien le dio refugio en la Biblioteca Nacional y trabajo de mandadero. Un Tello al borde de caer en la pobreza extrema y el olvido fue salvado, literalmente, por Don Ricardo( Anónimo, 1947).
Este hecho le llevó a que « curioseando libros », seguramente recién llegados a la biblioteca, en 1900, Tello llegara a ver las fotos de los mismos cráneos que él había ayudado a recoger a su hermano y personal de su padre, apenas 8 años antes en Chuicoto y otras cuevas funerarias vecinas a su natal Huarochirí. Tello quedó impactado( Figura 3). Sin duda pidió ayuda al viejo Palma para que le traduzca el contenido del largo artículo. Sin duda también debe haber quedado intrigado por el coautor peruano de dicho trabajo Manuel Antonio Muñiz. Tal vez Palma sabía de la triste desaparición del joven médico un par de años antes. Tello jamás lo conoció directamente, pero sin duda, supo de él y siguió sus pasos como un discípulo póstumo.
4. Los huarochiranos ancestrales y su retorno
Tello prosiguió con la recolección de cráneos en su tierra natal. Este material antropológico constituyó la base para sus estudios que condujeron a su primera conferencia pública en 1905 y luego para elaborar su tesis sobre la antigüedad de la sífilis en el Perú, la cual fue apro-
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