Guido Lombardi
En la presentación del Sixteenth annual report of the Bureau of American Ethnology, McGee menciona la destrucción de la colección de más de 1.000 cráneos y objetos precolombinos asociados( armas) al haberse incendiado la residencia del Dr. Muñiz debido a la violencia política sucedida « a fines de 1893 »( Muñiz y McGee, 1897). Es posible que este muy lamentable hecho se refiera a la « revolución del 17 de marzo de 1895 », cuando las fuerzas minoritarias pierolistas, ingresaron « a sangre y fuego » a la capital para sacar del poder a Andrés A. Cáceres. Cáceres se retiró, ya que decidió evitar una cruenta guerra civil. Así, el daño fue menor, aunque significativo. El ataque al Dr. Muñiz no fue, sin duda, casual, pues él y sobre todo su hermano Pedro eran muy cercanos a Cáceres. El Dr. Muñiz inmediatamente salió al exilio en Argentina y Chile y sólo regresó en 1896 cuando, paradójicamente, el gobierno de Piérola convocó a un concurso para construir un nuevo Manicomio para reemplazar al tugurizado Hospital de la Misericordia. Naturalmente, ganó la propuesta del Dr. Muñiz, identificado con el seudónimo de Eureka.
El accionar de William McGee podría pasar a la historia por haber sido riguroso y detallista, frente a la posición sesgada de un médico peruano que deseaba a toda costa exaltar a sus ancestros entre las civilizaciones antiguas. Sin embargo, a la luz de acontecimientos posteriores, es claro que McGee nunca iba a aprobar la existencia de alguna civilización avanzada en las Américas: A solicitud suya, en 1903 los Juegos Olímpicos de San Luis. Misuri, incorporaron los « días antropológicos », en los que representantes de minorías étnicas de diferentes latitudes del mundo competían entre sí y representantes caucásicos para mostrar la superioridad de los últimos. En otras palabras, McGee era un teórico racista( Brownell, 2008).
El Dr. Manuel Antonio Muñiz no vería concretarse su proyecto ganador, el hospital Refugio de la Magdalena( hoy Víctor Larco Herrera) sólo se construyó 22 años después del concurso, en 1918( Amaya, 2018). El Dr. Muñiz falleció súbita y tempranamente, a los 36 años de edad, en Lima, producto de una « congestión cerebral » el 18 de junio de 1897, ¡ el mismo año que McGee publicó « Primitive Trephining in Perú »!. Dado que su única foto conocida lo muestra con sobrepeso y que fue enterrado en una sección del cementerio Presbítero Maestro conocida por estar dedicada a nichos a sobremedida, es probable que el
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