Guido Lombardi
bada por aclamación y mereció, en consecuencia, ser publicada por la universidad de San Marcos. Más aún, y gracias al estímulo y conexiones de Don Ricardo Palma, el gobierno de Augusto B. Leguía becó al joven huarochirano para que continúe sus prometedores estudios en los Estados Unidos. La tarea de Tello sería mejorar el camino que había seguido Muñiz, pues estudiaría entre aquellos que menospreciaron la cirugía huarochirana.
En Norteamérica, Tello fue creciendo académicamente y fortaleció su vinculación con Harvard, gracias a los omnipresentes cráneos huarochiranos, que logró llevar consigo y permanecen aún en Boston( Asensio, 2018). Tello enfrentó dificultades y su figura para muchos-particularmente por los materiales que « exportó »– es aún compleja, pero el balance fue positivo, particularmente porque decidió volver al Perú para fundar museos, la carrera de arqueología, crear discipulado y explorar casi de manera frenética todo el país.
Ahora, más de un siglo después de los eventos narrados, nuevos vientos soplan sobre las antiguas colecciones museográficas en el mundo desarrollado y las reivindicaciones de los pueblos originarios son oídas cada vez con mayor horizontalidad. La repatriación de restos humanos de los nativos americanos promovida por la ley NAGPRA de 1990 en los Estados Unidos sentó las bases para que muchos otros países con pasados colonialistas aceptaran un mea culpa que ha devenido en la devolución de colecciones mayormente osteológicas en sus jurisdicciones( Australia, Canadá, Argentina, etc.). Poco a poco este fenómeno está llegando a más y más colecciones, incluso de objetos artísticos e históricos, a nivel global.
Si bien aún no se ha planteado oficialmente la repatriación de los huarochiranos ancestrales que, por algunos miles, se hallan repartidos fuera de sus machays y chullpas de origen, sea en el propio Perú o en el extranjero; informalmente se viene considerando dicha idea, particularmente en los Estados Unidos( Heaney, 2023).
¿ Deben regresar estos restos humanos al Perú? De ser así, ¿ dónde? Creemos que el círculo se debe cerrar, se debe procurar que los estos y otros restos humanos a repatriarse en el Perú en el futuro deben dirigirse a sus lugares de origen, no para « re enterrarse » pues en el antiguo Perú, este concepto nunca fue el destino final de los cadáveres, los cuales
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