El Proyecto Huayo
agente de desarrollo comunal de San Mateo, y José Patrón, responsable de turismo de San Mateo, han emprendido una serie de historias orales sobre tradiciones culturales como la Fiesta de las Cruces, y danzas como la Huacadanza, Corcovado, Pisaponcho, y su conexión con más recursos arqueológicos. Esperamos continuar con estas entrevistas en 2024.
6. Conclusiones
El posible redescubrimiento en el Smithsonian de un huayo, una máscara hecha con el rostro y el hueso frontal de un antepasado o un enemigo incorporado abre nuevos horizontes para una posible colaboración entre historiadores y antropólogos peruanos y extranjeros, y entre comunidades de origen e investigadores en general. Se espera que el estudio de este huayo aclare las cuestiones de origen e identidad que plantea el manuscrito quechua de Huarochirí, así como la temporalidad de prácticas como la veneración de los antepasados. ¿ Podría este huayo en particular haber estado en uso durante el siglo XVI o incluso el XVII, por ejemplo, después de la invasión española?
Pero de igual importancia para este proyecto es lo que se aprende de cómo los investigadores extranjeros extrajeron restos humanos y antepasados de los paisajes rurales peruanos, y cómo las comunidades de ascendencia interpretan las oportunidades del reencuentro de esos restos. Esos reencuentros nos desafían a pensar que los restos andinos en museos distantes no son sólo arqueológicos, sino que siguen siendo sociales en sus relaciones con los investigadores y sus comunidades de origen.
Esta perspectiva es particularmente importante dado cómo el nacionalismo y sus leyes moldean estos encuentros ancestrales cuando se trata de la cuestión más eléctrica planteada por San Mateo de Huánchor: el potencial de repatriación. En Estados Unidos, la NAGPRA no establece disposiciones ni directrices para reconectar los restos ancestrales con las comunidades indígenas de fuera de Estados Unidos. En Perú, desde 1929, el Estado peruano ha reclamado la propiedad de restos supuestamente prehispánicos, lo que en algunos casos genera descontento en las comunidades locales que esperan que los restos ancestrales « vuelvan » a los lugares o museos locales( Heaney, 2012; Velasco, 2021). Los recla-
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