La JMJ en nuestras comunidades
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esta explosión de gozo, de paz en cada rincón de nuestro pequeño lugar.
Y llegó el Papa y todos estos jóvenes han seguido sus discursos y su presencia como una gracia especial en sus vidas, han profundizado en sus creencias y sobre todo han experimentado algo especial que llevarán como un gran tesoro muy adentro de su ser.
Aguantaron los elementos de la lluvia, el sueño y el cansancio, pero respondieron con firmeza. Todo fue rápido, la semana se diluyó pronto y llego la despedida de los grupos. El de la India partió a Fátima. El gran grupo de la familia trinitaria, el domingo por la noche, se despidió con una gran fiesta étnica de diferentes países y con un discurso del obispo de Bilbao que hizo presencia en el acto. Los malgaches estuvieron todavía una semana más con nosotros.
Yo en particular como ministro de la comunidad tengo que dar las gracias a todos estos jóvenes, a los responsables de los grupos, a nuestros hermanos y hermanas que han trabajado para que todo salga bien, a nuestra comunidad y sobre todos a los muchos voluntarios que han colaborado con nosotros. Y sobre todo a Dios Trinidad que nos ha fortalecido con esta respuesta tan intensa en nuestra vida y finalmente a nuestro Santo Padre que nos ha mostrado y con Cristo todos podemos realizar un mundo y sociedad mejor desde nuestro seguimiento a Jesús.
Gracias por los dones recibidos
que han sido muchos.
Nuestra experiencia comunitaria de la JMJ 2011
Me piden que resuma en pocas líneas lo que nuestra Comunidad vivió durante los días de la JMJ. Resulta difícil resumir porque fueron muchas las realidades que se fueron sucediendo en un tiempo relativamente corto.
Cuando el evento empezó a cristalizar y tomar cuerpo en nuestra Diócesis de Getafe, fuimos invitadas a las reuniones informativas y más tarde de preparación. Esto era tema de conversación en las reuniones comunitarias y nos iba haciendo tomar conciencia de la envergadura del tema y de la necesidad de nuestra implicación como Comunidad Religiosa presente, en todo lo organizado por la Diócesis y además como Comunidad Educativa cristiana.
Luego surgió la posibilidad de vivir la Jornada en Familia Trinitaria. Esto era ilusionante: ¡reunir a los jóvenes de la Familia y vivir juntos un acontecimiento eclesial abierto a todas las nacionalidades! Nuestra Comunidad entendió, desde el principio, que debía ser Comunidad de acogida. El acontecimiento se celebraría en Madrid y nuestro Colegio de Alcorcón tenía que estar abierto a quienes salieran de sus lugares, unos de más cerca y otros de muy lejos. Todos con la ilusión de
Hna. María Campos
Trinitarias de Valencia. Comunidad de Alcorcón