históricamente determinada ” ( Steiner , 2002 , p . 205 ), el periodo histórico , contexto , etc ., al que la obra pertenece , condicionan el registro performativo , mediante el que deben ser recibidas o percibidas .
La comunicación con el otro nunca es totalmente completa , no es posible la transparencia , pero ello no anula el rigor y potencial del método filológico : “ El espacio filológico es el del expectante , el de riesgo asumido en la decisión de abrir confiadamente la puerta ” ( Steiner , 2002 , p . 216 ), pero según Steiner , nuestra época no quiere enfrentarse a la experiencia estética y literaria del encuentro con el significado , el individuo no quiere alojar , recibir en sí al otro . Estructuralismo y deconstrucción declaran esta cobardía , pues “ el embarazo que sentimos al dar testimonio de lo poético , de la entrada en nuestras vidas del misterio de la otredad en el arte y la música es metafísico-religioso ” ( Steiner , 2002 , p . 218 ). Pero por otro lado , hay personas invocadas por las formas del significado espontáneamente , pues la entrada del significado en nosotros no ocurre a través de un acto de voluntad , sino a través de un “ enlace químico involuntario ”:
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“ El enlace entre el objeto estético y nosotros mismos parece encontrarse a mayor profundidad que los mecanismos de asociación o recuerdo , que están sin duda en el plano cerebral y consciente : señala hacia las predisposiciones inconscientes o subconscientes , hacia esas afinidades inculcadas , no electivas , entre las configuraciones de recepción y estímulo que los alquimistas , refiriéndose a las alianzas elementales , denominaron « simpatías »” ( Steiner , 2002 , p . 219 ).
Nuestros huéspedes son irrevocables , y su entrada en nosotros se realiza a través de un proceso de reconocimiento : “ Nos hemos encontrado antes ” ( Steiner , 2002 , p . 220 ). Steiner distingue entre dos formas de reconocimiento :
1 ) El tambaleo psicológico , en el que el tiempo se repliega y se superponen pasado y presente creando una apertura a través de la cual el otro aparece , se presenta :
“ El Romanticismo , el Surrealismo y el Futurismo cultivaron de modo sistemático tales fisuras que se abren a espacios interiores de la psique . Durante el fugaz eclipse del yo , otras presencias encuentran su luminoso o su tenebroso camino ” ( Steiner , 2002 , p . 221 ).
2 ) Los rastros de presentidad o presencia , anteriores a la conciencia , que se hallan sedimentadas en las artes , que suponen una especie de “ radiación de fondo ” o ruido de fondo como el que resuena en el Universo después del Big- Bang :
“ El principio de la conciencia humana , su génesis , tiene que haber comportado prolongadas « condensaciones » alrededor de nódulos irreductibles de asombro y terror , en las discriminaciones que había que hacer entre el yo y el otro , entre el ser y el no-ser ( el descubrimiento del escándalo de la muerte )” ( Steiner , 2002 , p . 221 ).