en esa casa y en ese mundo, se escucha un golpe y es que empieza la
demolición y asistís a la demolición. Creo que dura cuarenta minutos
y nadie habla. ¿Cuánto tardó la gente en descubrir que si iban a seguir
hablando hasta que un personaje hablara? Iban a hablar la película
entera, porque no había diálogos. Entonces otra vez ¿Qué entendés por
cine? porque esto es: Un clima, una imagen, un sonido.
D: Claro. Ya que estamos hablando de “¿Que entendés por...?” ¿Qué
entendés por poesía? ¿Qué es la poesía para vos?
M: Para mí, digamos, la literatura en términos generales y la poesía
como una especie de expresión más intensa de esto que yo creo que atraviesa toda la literatura, es algo que pasa con el lenguaje, y que me parece
singular en la literatura, en el sentido de que un cineasta no hace nada
con su cámara en la vida cotidiana, la cámara es un instrumento para el
arte, y Martha Argerich no hace con su piano más que música. No lo usa
para otra cosa que para hacer música. Y no es cierto que un escritor usa
el lenguaje solo para hacer literatura, lo usamos en la vida, para comunicarnos, para todo. Entonces, la literatura, cuyos materiales son los
mismos que los de la vida, produce una diferencia, en esas mismas, idénticas palabras. No es que cambia las palabras. Hay un prejuicio que se da
alrededor de la literatura, que es que “Usa palabras más elevadas”, o más
nobles. O te dicen “Vos debés saber un montón de palabras”. No es eso.
El “prodigio” de la literatura es que esas mismas palabras parecen otras,
las percibís de otra manera, suenan de otra manera y se sienten de otra
manera. Expresan de otra manera, siendo las mismas palabras que usas
en la vida cotidiana. Lograr que esas mismas palabras parezcan otras, o
sea, establecer esa relación con el lenguaje. Entrás con eso en una relación de descubrimiento, de lo que las palabras son o de la forma que
tienen. El enrarecimiento de algo que siempre es tan cotidiano. El hecho
de que en el día a día uno usa las palabras sin percibirlas como palabras,
porque si no, no podés hablar. Y que de pronto esas misma palabras que
usaste como si fuesen transparentes, las ves. Eso es lo que yo entiendo
como literatura y que la poesía muestra eso. Una frase de Barthes que se
cita mucho y me parece muy genial dice: “Tengo una enfermedad, veo el
lenguaje”. Porque la vida consiste en no ver el lenguaje. En clase yo pongo siempre el mismo ejemplo tonto pero eficaz: Si yo quiero que alguien
cierre la puerta porque entra ruido de afuera, yo digo “Quedó la puerta
abierta”, si yo estoy en la literatura no puedo no advertir que “Puerta” y