Chubasco en Primavera Nº 6 | Seite 28

la relación entre literatura-aburrimiento-entretenimiento, no es Saer. Porque si yo tuviese que responder sobre Saer, en términos de aburrimiento o entretenimiento, quizás debería responder que me aburre. Solo que no lo leo con expectativa del entretenimiento, sino del deslumbramiento del lenguaje, que me lo da. D: Si, yo cuando hablaba de eso, quería más bien decir que a veces no se da la posibilidad de poder experimentar algo diferente. ¿Nunca te pasó que alguien te dijo “No vayas a ver esto” o “No leas esto porque es una cagada”? Y vos quizás no lo leíste, y te perdiste una maravilla. M: Si, pero mi medida es esta, hacer hablar al que me dice eso un poco más, o hablar uno un poco más, porque “Cagada” o “Maravilla”... Ni hablar que uno elige después con quien habla, por ahí tampoco hay que escucharme a mí. Ahí es un problema de compatibilidad, no es que yo tengo razón. Yo, por ejemplo, voy a ser el peor consejero del universo para el que busca entretenimiento en la literatura, porque le voy a decir “Saer”, agarra “La Mayor”, que son veinticinco páginas que narra como un tipo está en la cocina y sale al patio, y se pega un tiro, o más bien, me lo pega a mí. Sería muy mal consejero en esos términos, el asunto está en ver que entiende uno por “literatura”, “cine” o lo que sea, y discutir las distintas concepciones. Por ejemplo, en el cine y en relación a lo que vos decías, cada vez más uno verifica en las salas del cine, porque yo además veo cine en la sala del cine, porque en mi casa no me concentro. Ya no puedo ver, no puedo estar quieto tanto tiempo, sentado. En el cine estoy obligado. En mi casa pongo pausa todo el tiempo y retomo. Además no se ve así la película hago otra cosa, me acuerdo que tengo que llamar a mi vieja, y a la vez la película está hecha para ser vista entera. En las salas de cine u