Incluso la literatura frente a otras disciplinas más costosas materialmente. Un cuaderno vale quince pesos, será mala calidad el papel, pero
quince pesos, una birome vale diez, cinco. El lenguaje lo tenés y hacés lo
que querés. Se parece a una experiencia de libertad donde los conflictos
transcurren al interior del lenguaje. En ese terreno hay total libertad.
Fuera de ahí...
Me gustaría una sociedad donde la libertad fuese plena y posible. Una
sociedad igualitaria sería una sociedad donde la libertad verdaderamente sería posible. Si en una sociedad igualitaria se habla de libertad,
la palabra tiene todo su contenido. En una de explotación y desigualdad
como en la que vivimos, son esos casos en los que uno le pone comillas a
las palabras.
J: Creo que también tiene que ver con la pluriacentuación, porque creo
que no solo tiene que ver con el concepto de libertad, sino que tiene
que ver con muchos conceptos que manejamos libremente hoy en día.
No solo con “Libertad” que es uno de los más utilizados y tergiversados
y modificados, con democracia peleándole el primer puesto. Pero está
bueno esto de la sensación de libertad que, creo que por lo menos para
mí, no se da solo al leer o escribir, son como ciertos paréntesis en los que
puede sentir que tiene la decisión sobre las cosas, tanto en elementos
pequeños como cuestiones grandes. Una cierta construcción mínima
de “Soy libre para hacer esto” y que en eso esté la sensación pura de esa
libertad positiva.
M: Si, y creo que, vamos a usar el lenguaje carcelario, es como una libertad condicional. Porque efectivamente tiene un “si” muy grande. Acá sí,
pero salís de ahí y ya no. Pero eso justamente refuerza el placer que uno
puede llegar a tener. Incluso no pensemos ya en condiciones de censura
o de represión, que eso ya ni hablar. El uso del lenguaje siempre pone
limitaciones: Ser claro, ser comunicativo, no ser redundante. Una serie
de reglas que uno acata para poder decir lo que querés decir, la literatura
en principio plantea un horizonte de libertad mucho mayor, ¿Qué es lo
que hay que decir? no hay nada que haya que decir. Vas a poder decir
lo que quieras. Después del primer renglón ya no, porque con el primer
renglón pones reglas, pero son las que vos mismo pusiste. A partir del
primer renglón tenés que responder al narrador que empezaste a construir, o al tono que empezaste a instalar o a un criterio de verosimilitud
que estableciste, pero son reglas que pusiste vos mismo. No sé si hay