Chubasco en Primavera Nº 6 | Page 12

condicionamientos sobre el deseo y las elecciones posibles son tantos, en este caso ya no en términos de inhibición sino en los impulsos, me parece que más bien vivimos en una sociedad que nos impulsa permanentemente a lo que tenemos que desear, querer, buscar. Yo suelo estar más pendiente de eso. Tengo más prevenciones respecto de interrogar mis propios deseos, para ver si estoy muy seguro de que hay ahí una autenticidad en mi deseo, si realmente quiero eso o los condicionamientos sociales, que no son solamente inhibitorios, impedimentos para lo que uno quiere hacer, sino también fábricas de supuestas necesidades, una máquina que produce todo el tiempo supuestos deseos y supuestas necesidades. Yo encuentro más problemas en ver si lo que se supone que estoy deseando lo estoy deseando realmente, si lo que creo que quiero realmente lo quiero, o estoy respondiendo a ese estímulo social o de consumo para hacerme creer que quiero lo que quizás no estoy queriendo tanto, o que necesito algo que probablemente no necesito tanto. Entonces por eso, mi problema no es tanto con la libertad. ¿Qué es lo que podría yo querer hacer y algo me lo impide, más allá de los condicionamientos sociales? En la literatura, que es otra cosa por suerte, es una de las pocas situaciones en las que uno tiene al menos una ilusión de soberanía. Cuando estás leyendo, lo que vos podés hacer con lo que estás leyendo, lo que te puede generar, lo que podés elaborar. Más aún, cuando estás escribiendo. La sensación es que podés todo. Yo no digo que puedas todo, no podés todo. La idea muy citada de Barthes de que el lenguaje es fascista, porque te limita un poco lo que podés decir, y otro poco te impone lo que podés decir. Aun así, en el momento de escribir y de leer, cuando uno se pone en contacto con la mayor potencia del lenguaje que es la literatura, la sensación de que ahí podés todo, es altísima. A mí me parece una de las instancias de libertad más a mano y más profundas que yo haya experimentado, en ese momento haces “lo que querés”, los condicionamientos son los propios, lo que sabés hacer, lo que no sabés hacer, las lecturas que hiciste