mayoría o por lo menos multitud. Hay mucha gente de Boca por todos
lados, pero ir con Defensores, a Chicago... Ahí entendí lo que sienten
los visitantes que vienen a la cancha de Boca.
J: Me acuerdo de una anécdota de Sebastián Wainraich, de Atlanta, que
iba a Chacarita. Que dice que llegó, y el cana del estacionamiento le dijo
“De acá no salís, Judío”. Fichadísimo lo tiene... O sea, el cana.
M: Si, es que, en mi experiencia, por lo menos en provincia, por ejemplo en Avellaneda era bastante el prepoteo. Y la provocación, de pinchar,
pinchar, pinchar a ver si alguno reaccionaba y...
T: Y cagarlo a piñas.
M: Si, empezar a los palazos. O sea, no me sorprende en un punto la
anécdota, me consterna pero no me sorprende.
J: Bueno, yo ya me despaché, no sé si tenías alguna pregunta
T: Si, pensaba en el próximo número, donde se va a publicar esta entrevista, además del blog, menta sobre qué lugar ocupa la libertad. La
idea es buscar una reacción abstracta, desde la literatura, de la poesía.
Como ahí rodeando la pregunta más que dar una respuesta en base a
una certeza. Y esto que comentabas de empezar a ir a la cancha, porque
tus padres te dejaban. Lo pensaba desde ¿Es una inscripción de la
sensación de libertad?
M: Yo no sé si lo viví exactamente así, porque, debo admitir. No quiero
aguar la fiesta del número pero nunca fui muy fervoroso de la libertad.
Probablemente porque siempre hubo,