C(H)ARÁCTER
Desde ese día, Mercurio se paseó todos los días por el frente de la ventana del
cuarto de su amor, pasando así años, incluso tal vez siglos o milenios, hasta que
por fin, lleno de valor, el joven pero viejísimo Mercurio, el cual no había muerto
aún porque el amor hacia ella lo mantenía vivo, le propuso que se escaparan, y
ella sin dudarlo aceptó Luego, en una noche triste y melancólica, con una hilera
de trapos amarrados, los cuales él pasó a ella por la ventana, descendió con
equilibrio y salió del palacio. Se montaron en gigantes bestias y llegaron a un
lugar, el cual llamaron “Tierra”, pero era triste y desolado.
Entonces Mercurio decidió tomar un poco de la belleza de su planeta para
proporcionarla a la tierra, pero sin querer, sus cuentas fueron erróneas, pues pasó
tanta belleza y tanto amor a la tierra que ya nada quedó en Mercurio. Asimismo,
condenados todos, murió Mercurio, pues ya había vivido el amor que necesitaba
su alma para poder descansar en paz. Ío murió fel iz con él, siendo así enterrados
en la tierra, y marcando cada uno un lugar: el sur y su respectivo polo, Mercurio; y
el norte con su respectivo polo, Ío y en cuanto a su padre, nunca nadie lo
recordó. Fue olvidado... y dejado en Mercurio por siempre, condenado a vivir allí
en pena, por haber prohibido un amor
Ese día arribó abruptamente una cantidad absurda de criaturas, las cuales se
encargaron de aprisionar a cada una de las personas en una prisión imaginaria
con sus propios recuerdos, prohibiendo así el amor y el recuerdo. Luego, ya
cuando se había establecido totalmente el terrible estandarte de la luna y la
perpetua oscuridad,- y ambos individuos recapacitaban aquella historia, llegaron
nuevos soldados de Arragmed-, y tras varias horas de lucha en las cuales Giba y
Ogiba recibieron un arduo entrenamiento se fueron a dormir
Día de Júpiter, el quinto
Despertaron, ambos, el clima era terriblemente frío, pero esto no impidió gastar un
poco de energía para producir comida artificial directo de las entrañas de Giba.
Mientras tanto, comiendo, Giba se dirigió a su amigo humano, y le dijo
-Verás hace tiempo, cuando mi imperio era joven y la vida era efímera para
cada una de las personas y seres, pasó algo maravilloso. Júpiter, quien era el rey
más poderoso del séptimo universo, cayó en cuenta de algo, algo terrible, triste y
profano. Ya nadiee de los que había conocido antes estaba vivo. Ya que la vida de
ellos era mortal, terminaba, y la de él era infinita, por ende jamás terminaría.
Estaba condenado a vivir por siempre sentado en su trono. Entonces un día se
aburrió.
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