A través de estos hechos en tanto, quedaría claro que este campeonato representa un estilo de vida cotidiano, influyendo en los aficionados que evidentemente, hacen práctica de dichas costumbres. Ya hablando del segundo enfoque, tomaremos como ejemplo el programa que transmite el canal de deportes ESPN durante la semana sobre la competición llamado “Magazine Champions League”, este se concentra especialmente en aspectos ajenos a los partidos de fútbol, pues presenta entrevistas con distintos jugadores que han jugado la competición, y asimismo, cuando equipos de países no tan desarrollados futbolísticamente llaman la atención por sorpresivamente haber clasificado a la competición, hacen entrevistas con sus jugadores y/o los entrenadores, mostrando además tomas audiovisuales y datos sobre el país o la ciudad de origen, dejando a la luz parte de su cultura y contexto actual. Esto último puede ser tomado como una forma de darle originalidad al programa, pues a un público aficionado al fútbol se le muestra un contenido cultural de un país del que probablemente no sepan mucho o nada, es en tanto un medio por el que diversas culturas pueden darse a conocer, a partir principalmente de la participación de sus equipos en la competición.
Esta tendencia de los aficionados a nivel mundial de preferir la competencia europea, es algo que coincidió en un contexto en el cual los partidos de dicha competición empezaron a ser transmitidos en otros continentes, y en donde también curiosamente, los clubes europeos empezaron a fichar jugadores de distintos continentes. Martell en su lectura demostraba a través de ejemplos como la adaptación del contenido cultural nacional a otras culturas distintas, daba resultados notables en países asiáticos, con géneros como el j-pop y el k-pop, géneros cuyas algunas de sus canciones son “covers” de canciones norteamericanas, lo que implica que este estilo musical no sea exclusivo de rasgos asiáticos, sino que inevitablemente adquiera rasgos del pop norteamericano, siendo así un éxito a nivel internacional. Según argumenta, obviamente se pierde parte de la pureza cultural, sin embargo esta no se pierde por completo, por lo que el éxito de estos contenidos significaría entrar de lleno en la lucha de contenidos. El portal mexicano “Juanfútbol” en su artículo sobre el primer censo de extranjeros en Europa, toma como fuente a Transfermarkt, un sitio web alemán con estadísticas oficiales de las transferencias en el mercado del fútbol. Con esta información, cuenta que hasta 2014, en clubes europeos estarían jugando gran cantidad de extranjeros, específicamente entre ellos: 550 brasileños, 180 argentinos, 108 ghaneses, 143 nigerianos, 36 japoneses, 45 estadounidenses, 27 australianos, entre otras decenas de jugadores de continentes ajenos. Esto nos hace ver que en las últimas décadas hay una mayor tendencia de los agentes de clubes europeos por llevar a Europa más de lo se podrían llamar elementos culturales ajenos. Martell demostraba que en la lucha de contenidos culturales las principales potencias buscaban no solo dar imagen a la cultura propia, sino buscar adaptar los contenidos a distintas partes del mundo con ideas que pertenecían a otros sectores. Obviamente los jugadores son algo tangible, sin embargo, son la representación de que la tendencia hoy en día, es buscar incluir a otras culturas para poder obtener un público más amplio a nivel global.
GLOBALIZACIÓN Y ENFOQUE CULTURAL
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