CBC 06 - Consagración y Separación | Page 8

De modo que si alguno está en el Mashíaj, es una nueva criatura; las cosas viejas pasaron; ahora todo se ha hecho nuevo. Qorintiyim Bet / 2 Corintios 5:17
Pues, por la inmersión quedamos sepultados con él en la muerte, para que así como al Mashíaj lo resucitó de entre los muertos el poder del Padre, así también nosotros iniciemos una vida nueva. Romaniyim / Romanos 6:4
Después de ser salvo, uno debe poner fin a su vieja manera de vivir y a sus viejas costumbres. Antes de ser salva, una persona es pecadora por naturaleza y vive en pecado; es también una persona de la vieja creación y se comporta como tal. Pero ahora, después de haber sido salva, ha llegado a ser una persona de la nueva creación, cuya vida es la vida de la nueva creación; como tal, deberá tener un nuevo comienzo y, espontáneamente, llevar una nueva vida.
En el Kitbé HaKodesh / Antiguo Testamento, una vez que los hijos de Yisrael fueron salvos mediante la Pascua, dejaron inmediatamente Mitzrayim / Egipto, abandonando la manera de vivir egipcia y poniendo fin a todo lo relacionado con ella. Desde aquel día, la vida que llevaron era nueva, la manera en que se condujeron era nueva, y todo lo que hicieron era nuevo. ASÍ PUES, ELLOS LE PUSIERON FIN A SUS VIEJAS COSTUMBRES Y A SU VIEJA MANERA DE VIVIR. Esto tipifica claramente lo que significa terminar con el pasado.
Aunque en las Escrituras no encontramos enseñanzas que directa y específicamente se ocupen de este tema, sí vemos las cosas que Yahweh hizo con los antiguos israelitas, y sabemos bien que
Estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros... Qorintiyim Alef / 1 Corintios 10:6
En primer lugar, terminar con nuestro pasado no es un requisito que debamos cumplir para ser salvos, por cuanto la salvación provista por Elohim es perfecta y completa. No importa cuán graves o devastadores hayan sido nuestros pecados, todos ellos han sido cubiertos por la sangre preciosa del Adón. Esta salvación no requiere que nosotros le añadamos algo o hagamos algo al respecto para obtener el perdón de Elohim. El perdón que Elohim nos da, está basado en la preciosa sangre del Adón Yahshua y es el resultado de nuestro arrepentimiento y fe.
Pero si disfrutamos de la salvación divina, la vida de Elohim hará que nuestras inclinaciones y preferencias e incluso nuestros sentimientos con respecto al mundo, sean cambiados. Incluso nuestras preferencias con respecto a la manera de satisfacer nuestras necesidades diarias, tales como comer y vestir, cambiarán.
Por lo tanto, espontáneamente le damos fin a nuestra vieja manera de vivir, o sea, damos fin a aquellas costumbres que veníamos arrastrando hasta el presente y no permitimos que éstas persistan. Esto viene a ser fruto del disfrute de nuestra salvación. Por consiguiente,
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