Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 72

Cachorros en venta El dueño de un negocio estaba clavando un cartel sobre la puerta que decía: “Cachorros en venta”. Carteles como ése atraen a los niños pequeños y, como era de esperar, pronto apareció un chiquito. -¿A cuánto va a vende r los cachorros? –preguntó. El dueño del negocio respondió: -Más o menos entre treinta y cincuenta dólares. El chiquito buscó en el bolsillo y sacó un poco de cambio. –Yo tengo 2,37 dólares –dijo. ¿Podría verlos? El dueño del negocio sonrió, silbó y de la cucha salió Lady, que corrió por el corredor del negocio seguida por cinco pelotitas peludas. Un cachorrito quedó bastante rezagado. De inmediato, el chiquito distinguió que el cachorrito rengueaba y preguntó: -¿Qué le pasa a ese perrito? El dueño del negocio le explicó que el veterinario había examinado al cachorrito y había descubierto que tenía mal una articulación de la cadera. Siempre renguearía. Siempre sería rengo. El niñito se entusiasmó. –Ése es el cachorrito que quiero comprar. -No, tú no quieres comprar ese perrito. Si realmente lo quieres, te lo daré –dijo el dueño del negocio. El chiquito se enojó. Miró fijo al hombre y, señalándolo con el dedo, dijo: -No quiero que me lo dé. Ese perrito vale tanto como los otros cachorros y le pagará el precio total. Mire, le