Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 191
me mostró una pilita de artículos de diarios. Como yo
era asiduo lector de novelas policiales, esa caja
escondida me llenó de excitación y expectativa.
-¿Qué son? –pregunté.
-Son artículos y algunas cartas de lectores que me
publicaron –me contestó seriamente.
Al empezar a leer, vi que al pie de cada artículo
prolijamente doblado, aparecía el nombre Walter
Chapman.
-¿Por qué no me hablaste nunca de esto? –pregunté.
-Porque no quería que tu madre lo supiera. Siempre
me ha dicho que como no tenía demasiada instrucción,
no debía tratar de escribir. Yo quería postularme para
algún cargo político, también, pero me dijo que no lo
intentara. Supongo que temía sentirse mal si perdía.
Yo sólo quería intentarlo por diversión. Pensé que
podía escribir sin que ella se enterara, y lo hice. Cada
vez que imprimían algo, lo recortaba y lo escondía en
esta caja. Sabía que algún día le mostraría la caja a
alguien, y fuiste tú.
Me observaba mientras yo leía rápidamente algunos
artículos y cuando alcé la vista, sus grandes ojos
azules estaban húmedos.
-Creo que la última vez intenté algo demasiado
grande –agregó.
-¿Escribiste algo más?
-Sí, envié a la revista parroquial algunas sugerencias
para seleccionar de una manera más justa la comisión