Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Página 190
a acampar a mi rancho durante una semana. Cuando el
profesor se iba, dijo: “Mira, Monty, ahora puedo
decírtelo. Cuando era profesor tuyo, era una especie
de ladrón de sueños. Durante esos años, robé un
montón de sueños de niños. Por suerte, tuviste
suficiente sentido común como para no abandonar el
tuyo...”
No dejes que nadie te robe los sueños. Obedece a tu
corazón, pasara lo que pasare.
Jack Canfield
La caja
Cuando estaba por terminar la facultad, volví a casa
para unas vacaciones de Navidad con la idea de pasar
quince días de diversión con mis dos hermanos.
Estábamos tan contentos de estar juntos que nos
ofrecimos como voluntarios para cuidarles el negocio
a papá y mamá para que ellos pudieran tomarse su
primer día libre en años. Antes de irse los dos a
Boston, mi padre me llevó despacio al cuartito que
había detrás de la tienda. El cuarto era tan pequeño
que sólo cabían un piano y un diván cama. En
realidad, al abrir la cama, llenaba la habitación y lo
único que se podía hacer era sentarse en la cama y
tocar el piano. Papá metió la mano detrás del viejo
piano vertical y sacó una caja de cigarros. La abrió y