Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Seite 189

página había una M roja grande y una nota que decía: “Ven a verme después de clase”. “El chico del sueño fue a ver al profesor después de clase y le preguntó. ¿Por qué me aplazó?” “El profesor le dijo: “Es un sueño poco realista para un chico como tú. No tienes dinero. Vienes de una familia itinerante. No tienes recursos. Para tener un haras hace falta mucho dinero. Tienes que comprar la tierra. Tienes que pagar por la cría original y después tendrás que pagar muchos gastos de mantenimiento. No podrías hacerlo de ninguna forma. –Luego de lo cual, el profesor agregó-: Si vuelves a hacer el trabajo con un objetivo más realista, reconsideraré tu nota”. “El chico volvió a su casa y pensó mucho. Le preguntó al padre que debía hacer. El padre le dijo: “Mira, hijo, tienes que decidir por ti mismo. De todos modos, creo que es una decisión importante para ti”. “Finalmente, después de reflexionar durante una semana, el chico entregó el mismo trabajo, sin hacer ningún cambio. Y dijo: “Puede quedarse con mi M, yo me quedaré con mi sueño”. Monty se volvió entonces al grupo reunido y dijo: Les cuento esta historia porque están sentados en mi casa de mil trescientos metros cuadrados en el medio de mi haras de cien hectáreas. Todavía tengo aquel deber del colegio enmarcado sobre la chimenea. – Luego agregó: -Lo mejor de la historia es que hace dos veranos, ese mismo profesor trajo a treinta chicos