Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 105
bebé. Recordé intensamente su propia infancia cuando
la alzaba, la hamacaba, la veía gatear y crecer en su
mundo. Me di cuenta de que, en realidad, ella era el
bebé que me había enseñado el toque del bebé.
Después de otro ratito de masajes suaves y silencio,
le dije que estaba contento de haber aprendido tanto de
los masajistas expertos del mundo. Le expliqué que me
había convertido en un masajista aún mejor para una
hija de dieciséis años que estaba estirándose para
adquirir forma adulta. Hice una silenciosa plegaria
para dar gracias porque esa vida hubiera sido puesta en
mis manos y por haber sido bendecido por el milagro
de tocar una parte de ella.
Victor Nelson
Te quiero, hijo
Pensamientos mientras llevo a mi hijo al colegio:
Buen día, hijo. Se te ve muy bien con tu equipo de
Scout, no tan gordo como tu viejo cuando era Scout.
Creo que nunca tuve el pelo tan largo hasta que
empecé la universidad, pero me parece que te
reconocería de cualquier manera por lo que eres: un
poco despeinado alrededor de las orejas, arrastrando
los pies, con las rodillas rugosas... Estamos
acostumbrados uno al otro...