Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 106
Ahora que tienes ocho años, noto que no te veo
demasiado. El día de la Raza te fuiste a las nueve de la
mañana. Te vi durante cuarenta y dos segundos a la
hora del almuerzo y volviste a aparecer para comer. Te
extraño, pero sé que tienes cosas importantes de las
que debes ocuparte. Sin duda, tan importantes como
las cosas que están haciendo tus otros compañeros de
ruta, si no más.
Tienes que crecer y eso es más importante que cortar
cheques, comprar acciones o girar en descubierto.
Tienes que aprender qué eres capaz de hacer y qué no
y tienes que aprender a manejar eso. Tienes que
aprender sobre las personas y sobre cómo se
comportan cuando no se sienten bien consigo mismas,
como los patoteros que se meten a molestar y agreden
a los chicos más pequeños. Sí, hasta tendrás que
aprender a fingir que insultar no lastima. Siempre
lastimará, pero tendrás que disimular o la próxima vez
te dirán cosas peores. Sólo espero que recuerdes qué se
siente, por si alguna vez se te ocurre molestar a un
chico más pequeño que tú.
¿Cuándo fue la última vez que te dije que me siento
orgulloso de ti? Supongo que si no lo recuerdo, me
falta mucho por hacer. Recuerdo la última vez que te
grité –te dije que llegaríamos tarde si no te apurabaspero, haciendo un balance, no te he dado tantas
palmadas como gritos. Para que lo tengas en cuenta, si
llegas a leer esto, estoy orgulloso de ti. Me gusta sobre