canciones de hielo y fuego Cancion de hielo y fuego 1 | Page 226

literatura fantástica Juego de tronos
Y ni aun así había conseguido callarse.— Inexpugnable, no— replicó—. Molesto, como mucho.— Eres un mentiroso.— El pequeño Robert lo señaló con la manita temblorosa—. Madre, quiero ver cómo vuela. Dos guardias con capas azul celeste agarraron a Tyrion por los brazos y lo levantaron en vilo.
Sólo los dioses sabían qué hubiera pasado a continuación de no intervenir Catelyn Stark.— Hermana— dijo desde el lugar donde se encontraba, junto a los tronos—, te ruego que recuerdes que este hombre es mi prisionero. No quiero que sufra daño alguno.
Lysa Arryn lanzó una mirada fría en dirección a su hermana. Se levantó y se dirigió hacia Tyrion, arrastrando las largas faldas. El enano temió por un instante que fuera a abofetearlo, pero en lugar de eso ordenó a los guardias que lo soltaran. Cuando lo dejaron caer, las piernas le fla-quearon de nuevo y cayó al suelo.
Debió de ser todo un espectáculo la manera en que intentó ponerse en pie, sucumbió a un calambre en la pierna derecha, y cayó de bruces una vez más. Las carcajadas resonaron en la Sala Alta de los Arryn.
— El invitado de mi hermana está muy cansado, no se sostiene en pie— anunció Lady Lysa—. Ser Vardis, llevadlo a las mazmorras. Le sentará muy bien una noche de descanso en una de las celdas del cielo.
Los guardias lo levantaron. Tyrion Lannister, en el aire, pataleó débilmente con el rostro rojo de vergüenza.— No olvidaré esto— les dijo mientras se lo llevaban. Y no se le había olvidado. Aunque tampoco le servía de gran cosa. Al principio se había consolado pensando que su encierro sería breve. Lysa Arryn sólo quería humillarlo, nada más. Pronto enviaría a alguien a buscarlo. Y si no, lo haría Catelyn Stark, para interrogarlo. Y él había aprendido la lección, cerraría bien la boca. No se atreverían a matarlo de inmediato, pese a todo era un Lannister de Roca Casterly, y si derramaban su sangre tendrían que ir a la guerra. O eso se había dicho a sí mismo. Con el correr del tiempo ya no estaba tan seguro. Quizá sus captoras sólo pretendían dejarlo pudrir allí una temporada, pero tenía miedo de que las fuerzas le fallaran; no podría pudrirse mucho tiempo. Cada día estaba más débil, y sólo era cuestión de tiempo que las patadas y golpes de Mord le causaran daños graves, eso si el carcelero no lo mataba antes de hambre. Unas cuantas noches más de frío y hambre, y el azul empezaría a llamarlo a él también.
Se preguntaba qué estaría sucediendo más allá de los muros( los que había) de su celda. Sin duda Lord Tywin habría enviado jinetes en su búsqueda en cuanto le llegó la noticia. Quizá Jaime estaba en aquellos momentos al frente de un pequeño ejército, en las Montañas de la Luna.... a menos que estuviera cabalgando hacia el norte, en dirección a Inverna-lia. ¿ Sabría alguien fuera del Valle a dónde lo había llevado Catelyn Stark? También se preguntaba qué habría sentido Cersei al enterarse. El rey podía ordenar que lo liberasen, pero, ¿ a quién haría caso Robert, a la reina o a la Mano? Tyrion no se hacía ilusiones, el amor que el rey profesaba a su hermana era más bien escaso. 404 Si Cersei tenía un mínimo de cerebro, exigiría que el propio rey ejerciera como juez de Tyrion. Ni siquiera Ned Stark podría poner objeciones sin cuestionar la honorabilidad del rey. Y Tyrion estaría más que encantado de arriesgarse a un juicio. Que él supiera, los Stark podrían acusarlo de todos los asesinatos que les vinieran en gana, pero no tenían pruebas. Que presentaran su caso ante el Trono de Hierro, ante los señores. Sería su fin. Ojalá Cersei fuera tan inteligente como para verlo...
Tyrion Lannister suspiró. Su hermana tenía cierta astucia, pero el orgullo la cegaba. En toda aquella situación, ella sólo vería el insulto, no las posibilidades. Y Jaime era todavía peor, tan precipitado, tan testarudo, tan pronto a la ira. Su hermano jamás se molestaría en desatar un nudo si podía cortarlo en dos con la espada.
¿ Cuál de los dos habría enviado al asaltante para silenciar al chico de los Stark? ¿ De veras habían tenido algo que ver en la muerte de Lord Arryn? Si la muerte de la anterior Mano había sido un asesinato, se trataba de un crimen hábil y sutil. Los hombres de su edad morían a menudo por causas naturales. En cambio, enviar a cualquier imbécil a matar a Branden Stark con una daga robada parecía una estratagema de lo más torpe. Y, pensando en ello, resultaba muy peculiar...
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