canciones de hielo y fuego Cancion de hielo y fuego 1 | Page 173
literatura fantástica
Juego de tronos
—No habrá honor, pero sí veinte mil piezas de oro —sonrió Lord Renly.
Aquella tarde un muchacho llamado Anguy, un plebeyo desconocido procedente de las
Marcas de Dome, ganó la competición de tiro con arco a Ser Balón Swann y a Halabhar Xho, a cien
pasos, cuando el resto de los arqueros ya habían quedado eliminados en distancias más cortas. Ned
envió a Alyn en su busca para ofrecerle un puesto en la guardia de la Mano, pero el chico estaba ebrio
de vino, victoria y riquezas jamás soñadas, y lo rechazó.
El combate cuerpo a cuerpo duró tres horas. Tomaron parte casi cuarenta hombres, jinetes
libres, caballeros sin tierras, escuderos deseosos de labrarse una reputación... Lucharon con armas
embotadas, en un caos de lodo y sangre, formaban pequeños ejércitos que peleaban juntos y luego se
dividían a medida que se formaban y rompían alianzas, hasta que sólo quedó un hombre en pie. El
vencedor fue el sacerdote rojo Thoros de Myr, un demente que se afeitaba la cabeza y luchaba con una
espada llameante. No era la primera vez que vencía esta clase de combate. La espada llameante
asustaba a los caballos de