Campeonatos PDF Lorena | Page 102

CAMPEONATO DEL MUNDO JAPON 2006 impresionó ante Turquía, a la que batió por 25 puntos (83-58), con Andrés Nocioni como líder anotador (21 puntos). “Pensábamos que iba a ser más difícil. Afortunadamente, no hemos gastado muchas fuerzas cara a las semifinales”, reconocía el propio Sergio Hernández, ya en rueda de prensa. Quizá es lo mismo que pensaba el otro Hernández, Pepu, el seleccionador español, respecto al encuentro con Lituania, saldado con una victoria por 22 puntos (89-67). Veinticuatro años después, España se metía en las semifinales de un Mundial (no lo hacía desde Colombia 82). Veintidós puntos de Juan Carlos Navarro y veintinueve de Pau Gasol ayudaban a leer ese repaso a los lituanos. Teníamos semifinales: Grecia-Estados Unidos y España-Argentina. O lo que es lo mismo: Europa contra América. EXHIBICION GRIEGA Y EL 'NO TRIPLE' DE NOCIONI Y aquí estamos, a 1 de septiembre. La final está a un paso y cuatro selecciones, las mismas que firmaron el intimidatorio 5-0 en la primera fase, luchan por estar en el Saitama Super Arena dos días después, cuando el título esté en juego. La sorpresa saltó a las primeras de cambio. La noticia de portada estaba clara: “Estados Unidos no luchará por el oro”. Podía plantearse de otro modo: “Grecia gana a Estados Unidos en semifinales”. Dos maneras de contar una realidad, que no era otra que el nuevo traspié de USA Basketball en su intento por recuperar el oro que hasta hace unos campeonatos parecía intocable para otras selecciones que no fuera la de las barras y estrellas. Esta vez había selección, incluso EQUIPO por la preparación con la que se había llegado a Japón y el 'feeling' que destacaban en las entrevistas gente como LeBron o Wade. Sin embargo, Estados Unidos cayó ante, quizá, la mejor exhibición de juego colectivo que nos dejó aquel campeonato: la de Grecia en semifinales. La estadística recordará para siempre que Vasilis Spanoulis fue el máximo anotador heleno aquella tarde. Pero el triunfo por 101-95 tuvo otras razones de peso. Por ejemplo, Schortsanitis –ésa sí que es una razón de peso-, que desquició a los pívots estadounidenses. Y, sobre todo, Theodoros Papaloukas, arquitecto de aquella victoria, cabeza visible y pensante para romper la defensa 'press' organizada por Mike Krzyzewski. El partido fue un clínic acelerado por parte de Papaloukas. Nadie leyó como él en el sistema norteamericano. La guinda la puso Mihalis Kakiouzis con cuatro tiros libres decisivos en los últimos 35 segundos de partido. La línea de tiros libres se le atragantó a Estados Unidos (20/34) y el oro se esfumó en un visto y no visto. Grecia sólo perdió 12 balones. No hay mejor dato que resuma el recital heleno que ése. Ante defensores como los estadounidenses, con piernas más rápidas y brazos más largos, los griegos fueron capaces de jugar con la calma que otros no habían tenido en aquel campeonato. “Hicieron un trabajo fabuloso”, reconocía en rueda de prensa Krzyzewski. Lo hicieron. Un trabajo que nació en la cabeza de Panagiotis Giannakis y acabó en las manos de sus jugadores. Grecia ya tenía medalla, ahora sólo quedaba aguardar a su rival en la lucha por el oro. Al otro lado del cuadro, Argentina defendía el oro conquistado en los Juegos Olímpicos de Atenas, lo que convertía a la albiceleste en referente del basket mundial. Ahora debía enfrentarse a España, selección que le había derrotado en la fase de preparación de ese Mundial de Japón. La prensa argentina lo tenía claro en las horas previas al partido. Al analizar a España, el diario bonaerense 'Olé' titulaba: “Gasol y mucho más”. Fue un presagio, un adelanto de lo que ocurriría no sólo en esa semifinal sino en el encuentro que decidiría el campeonato. Es decir, que España no era “sólo” Pau Gasol. El pronóstico de aquella semifinal era incierto, todo presagiaba un partido cerrado, resuelto por la mínima…y así fue. El guión reservó todo el suspense para la jugada final. José Manuel Calderón anotó uno de los dos tiros libres que dejaron el marcador en un interesantísimo 75-74. 103 FUNDACIÓN PEDRO FERRÁNDIZ