CAMPEONATO DEL MUNDO JAPON 2006
aquella selección como 'Redeem Team', el Equipo de Redención, el que debía devolver al
baloncesto estadounidense el prestigio perdido. Ante Puerto Rico se había puesto la primera
piedra del ansiado proyecto.
Pero había otros ingredientes interesantes en aquel arranque. Líbano, en plena guerra, reaparecía
en un Mundial y lo hacía con victoria por 82-72 frente a Venezuela (“Dedicamos el triunfo a los
muertos en la guerra”, dijo tras aquel encuentro el alero Fadi El Khatib, autor de 35 puntos);
Argentina batió a Francia (80-70) en un partido con pedigrí y España se desembarazó de Nueva
Zelanda (86-70) en el que sería su primer paso hacia 'El Gran Paso'. Como si asomara simplemente
la patita, con la modestia de ese 86-70 que servía para calentar motores, España ganó y dejó ver
parte del discurso escrito por Pepu Hernández, su seleccionador. “¿No tienes vértigo ante la
responsabilidad que asumes al frente de la selección”, le preguntaron los periodistas a Pepu en la
presentación oficial del equipo en Madrid, cinco semanas antes de que diera inicio el campeonato.
“Con los jugadores y el equipo técnico que me acompaña te puedo asegurar que dormiré
tranquilo”, contestó. Lo hizo. Seguro.
En aquel debut ante Nueva Zelanda, tres tenores llevaron la voz cantante: Juan Carlos Navarro,
Jorge Garbajosa y Pau Gasol, autores cada uno de 16 puntos. Baloncesto democrático, baloncesto
en el que sumaban todos, el aperitivo de aquel “BA-LON-CES-TO” que dos semanas más tarde
sería gritado por el propio Pepu en las calles de Madrid, rendidas a sus ídolos. Pero ya habrá
tiempo para eso. Apenas nos acaban de dar pista para despegar.
La primera fase se encargó de mostrar a Japón lo caro que resulta hacerse un hueco en la élite.
Los jóvenes pupilos de Zeljko Pavlicevic también perdieron su segundo encuentro, ante Angola
(87-62), y sólo sumarían un triunfo –frente a Panamá, 78-61– en los cinco partidos de los que
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