BRUJULA TEOLOGICA ABRIL 2017 | Page 21

a formar sus emociones. A poner límites y marcar desafíos con el evangelio. Bajo ninguna razón podemos dejar que nuestros hijos cojan vuelo en sus gustos y caprichos. Ellos deben ser estorbados sabiamente en todo y el estorbo es el evangelio y usted lo debe enseñar.

3. VISIÓN SIN DISCERNIMIENTO

Junto a la falta de principios y falta de obediencia, se suma la falta de discernimiento. Sansón de joven le vemos sin ningún tipo de discernimiento o comprensión adecuada de la vida y su llamado. Es un hombre que visiblemente infunde temor por su porte y gran fuerza. No obstante, es ciego, ingenuo o cínico en su cosmovisión. ¿Qué paso? ¿No fue instruido adecuadamente para impartir justicia? Por su encargo de juez, se supone que debe tener un alto nivel de análisis, objetividad y descernimiento. Por el contrario, vemos cuan torpe, ingenuo y descuidado es. Vive una vida relajada, cuando fue llamado para vivir una vida consagrada. No solo le falta dominio propio, y sujeción a la norma divina, también le falta visión.

La razón de lo anterior, es porque con facilidad coqueteó con el enemigo y se congració con él. No consideró el peligro y terminó mal. Sus enemigos le sacaron los ojos. “Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza; y ella comenzó a afligirlo, pues su fuerza se apartó de él” (Jue. 16:19). Es interesante que el hecho de que termine ciego, es disiente de la falta de visión o descernimiento. No es casual que los filisteos lo torturen de esa manera. La visión espiritual o luz que debió alumbrar sus ojos, se apaga. Sus ojos los uso para su lujuria y para ir tras los pasos del mal. Tenía una visión profunda para coquetear con el pecado y caminar en pos del enemigo, pero sin discernimiento de la voluntad de Dios, su llamado y las consecuencias del pecado.

¿Qué papel jugó Manoa y su esposa en cuanto a alumbrar los ojos de su hijo con el evangelio? ¿Bajo qué luz se juzgan las cosas? ¿Qué cosmovisión le inculcaron, o lo dejaron todo en las manos de Dios? ¿Fueron padres confiados y pasivos, pero relajados en cuanto a su deber? Si esto fue así, erraron sobremanera y sufrieron las consecuencias. ¡Quien fue la ilusión se convierte en el hazme reír! ¡Qué dolor ver a nuestros anhelados hijos, años más tarde torturados y humillados por su misma ceguera espiritual! Una de las cosas que la biblia dice, es que nos perdemos por falta de visión o discernimiento. Recuerda que tú como padre, no solo debes velar por cosas básicas de tus hijos; tú mayor dedicación es llevarles a Cristo. Recuerda que ellos no nacen salvos sino pecadores, pero con promesa de salvación. Les marcamos no para decir que son salvos, sino que confiamos en la salvación del Señor. ¡Ábrale todos los días los ojos a tus hijos con el evangelio! ¡Ayúdeles a tener discernimiento sobre la vida, la fe y las realidades en que vivimos! ¡No deje que las filisteas les abran los ojos! Es tu deber, alumbrarles con la luz con la que tú has sido alumbrado.