¿Problemas? ¿Qué está pasando? ¿Qué puedo hacer?
Las definiciones de conflicto abundan, pero la
mayoría de ellas incluyen la idea de que el conflicto es
una percepción. Todos sabemos lo frustrante que es estar
en medio de un conflicto. Y conocemos a personas o
somos nosotros mismos, quienes nos la pasamos de
problema en problema.
Si nadie ve un conflicto, entonces hay consenso
de que este no existe. Asimismo, para que se inicie un proceso de conflicto, es necesario que
haya oposición o incompatibilidad, y algún tipo de interacción. Entonces, un conflicto se
define como un proceso que comienza cuando una de las partes afecta o está a punto de
afectar manera negativa algo que a la primera le interesa. Esta definición es intencionalmente
amplia; describe el momento en cualquier actividad
en el que una interacción se convierte en un conflicto
entre partes. Abarca una amplia gama de conflictos
que las personas experimentan en la vida familiar,
personal, amorosa, relaciones entre amigos y por
supuesto dentro de las organizaciones: metas
incompatibles, diferencia en la interpretación de los
hechos,
desacuerdos
basados
en
expectativas
conductuales, etcétera.
Existen varios tipos de conflictos o transiciones a partir de este concepto, aquí cabe
reiterar que se basa precisamente en percepciones, por eso apliquemos conceptos:
En un partido de fútbol, dos equipos rivales, donde la perspectiva interaccionista, es
importante, porque la competencia hace del conflicto el deseo de ganar y mostrar quien es
mejor, la situación de conflicto adquiere otra perspectiva cuando el problema es entre los
mismos compañeros de equipo, y otra perspectiva tendrán los aficionados de cada equipo. Y
es que todo un conflicto lleva consigo un proceso, que lo identificaremos en 5 etapas:
5