Ituango vs. Colombia |
Excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas. |
Ituango, un municipio eminentemente agrícola atrajo una creciente incursión de grupos armados disidentes en la zona. Lo anterior trajo aparejado un incremento de la actividad de las estructuras denominadas paramilitares o de“ autodefensa”, así como una mayor presencia del Ejército Nacional. Hacia el año 1996 se encontraban acantonadas en el Municipio de Ituango las tropas del Batallón de Infantería N ° 10“ Coronel Atanasio Girardot”. Además del Ejército Nacional, el Municipio de Ituango contaba con una Estación de Policía con aproximadamente veinte agentes. En los primeros meses del año 1996, distintos sectores de la sociedad, encabezados por el doctor Jesús María Valle Jaramillo, expresaron a las autoridades del departamento su temor y preocupación por la posibilidad de una incursión armada paramilitar en la zona de Ituango. El 11 de junio de 1996 cerca de 22 hombres fuertemente armados con fusiles y revólveres, miembros de grupos paramilitares, se dirigieron en dos camionetas al municipio de Ituango, específicamente al corregimiento de La Granja. El grupo paramilitar inició su recorrido en las cercanías del municipio de San Andrés de Cuerquia, donde pasaron a corta distancia de un comando de policía, sin que la fuerza pública adoptara medida alguna para detenerlos. Al arribar al corregimiento de La Granja los paramilitares ordenaron el cierre de los establecimientos públicos. Una vez que los paramilitares tomaron control del corregimiento se inició una cadena de ejecuciones selectivas, sin que se encontrara oposición por parte de la Fuerza Pública y a la vista de los pobladores del corregimiento. El 20 de noviembre de 1996 el defensor Valle Jaramillo se comunicó con el Gobernador de Antioquia y con el Defensor del Pueblo de Medellín con el fin de solicitar protección para la población de Ituango. Luego entre los días 22 de octubre y 12 de noviembre del año 1997 tuvo lugar una incursión paramilitar en el corregimiento de Builópolis, más conocido en la región de Ituango como El Aro. La cadena de ejecuciones selectivas perpetradas por un grupo paramilitar que se movilizó por varios días a pie con la aquiescencia, tolerancia o apoyo de miembros de la Fuerza Pública, se inició en el corregimiento de Puerto Valdivia, punto de partida de su recorrido. Durante la incursión, los paramilitares sustrajeron entre 800 y 1.200 cabezas de ganado caballar, mular y vacuno perteneciente a varias fincas del área. Agentes de las fuerzas armadas no sólo prestaron su aquiescencia a los actos perpetrados por los paramilitares, sino que también se produjeron instancias de participación y colaboración directa. Efectivamente, la participación de agentes del Estado en la incursión armada no se limitó a facilitar el ingreso de los paramilitares a la región, sino que también omitieron asistir a la población civil durante el desarrollo de aquélla y durante la sustracción y traslado del ganado del área. |
Sentencia del 1 de julio de 2006: El estado es responsable por la violación al derecho a la vida. El estado es responsable por la violación del derecho a no ser constreñido a ejecutar un trabajo forzoso u obligatorio El Estado violó, en perjuicio de las personas que perdieron bienes en El Aro, el derecho a la propiedad privada. El Estado violó, en perjuicio de las personas cuyos domicilios fueron destruidos en El Aro, el derecho establecido en el artículo 11.2 de la Convención relativo a la prohibición de injerencias arbitrarias o abusivas en la vida privada y en el domicilio. El Estado violó, en perjuicio de las personas desplazadas de El Aro y La Granja, el derecho de circulación y de residencia. El Estado violó el derecho a la protección de menores. El Estado violó el derecho a la protección judicial. El Estado debe llevar adelante las diligencias necesarias para proveer justicia en el presente caso y tomar otras medidas de reparación, satisfacción y no repetición. |
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