¡BASTA YA! COLOMBIA: MEMORIAS DE GUERRA Y DIGNIDAD | Page 371

INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
peligro”;“ No, es que nosotros estamos formando una escuela”. […] Bueno, eso se fue así, se los llevaron. 131
Los diferentes intentos de esta mujer por rescatar a su hijo no lograron alterar los designios guerrilleros y tropezaron con la inflexibilidad de los armados. Su relato, sin embargo, recupera la capacidad de respuesta con la cual negocia con los guerrilleros, mientras aduce razones de peso fundamentadas sobre un sentido de rectitud moral. De la misma manera, las mujeres de Chengue en el departamento de Sucre, durante la masacre perpetrada por las auc el 13 de febrero del 2001, acudieron al recurso de la palabra y a la protección física de sus hijos para salvarles la vida. Si bien ellas no lograron parar la masacre, defendieron y rescataron a sus hijos del destino fatal:
En el 2001, el 17 de enero, pues algo enmarcable, algo que no se va a borrar de las mentes, fue la masacre de Chengue, el lugar donde ocurrió fue en la Plaza Principal de Chengue, eh.., los autores fueron los paramilitares, pues fue algo, algo demasiado atroz por decirlo así, porque hubieron unas muertes muy feas, donde en poquitas palabras les voy a decir que reunieron a la gente en el parque, o sea, a los hombres y a algunas mujeres, porque el que logró salir, escapar, pues se fue […] En ese plazo de tiempo, pues, llevaron a los hombres, habían niños de 12- 14 años, eso sí logramos defenderlos como pudimos para que no les hicieran nada, sin embargo los pateaban, después de ese momento que ya mataron la gente nos mandaron a una casa y empezaron a quemar, a quemar, a quemar las [ otras ] casas. 132
El rescate de la dignidad mediante el trabajo de la memoria se revela en este testimonio con el uso del calificativo“ enmarcable” referido a la masacre, y también en las acciones emprendidas por las mujeres. De la misma manera en la década de 1970, otra mujer, Magola Gómez, también lideresa social y esposa del dirigente liberal Germán Gómez Peláez, quien fuera el primer secuestrado de Montería, acudió a campesinos conocidos de veredas para recuperar el cadáver de su esposo asesinado por la guerrilla del Ejército Popular de Liberación – epl:
A Germán lo secuestran el 5 de mayo y lo matan el 9 del mismo mes, y lo enterramos el 12 porque a él lo mataron por los Llanos de Tigre, entre los límites de Córdoba y Antioquia […] querían enterrarlo en la montaña y yo cogí el micrófono de la emisora y llamé a los campesinos de Montelíbano, de San Francisco del Rayo, y les dije:“ Compañeros, acaban de asesinar al líder Germán Gómez Peláez, y el Ejército quiere enterrarlo en las montañas del San Jorge. Yo les pido que lo saquen a San Francisco del Rayo, tomen una hamaca, échenle cal al cadáver y tráiganlo ustedes a San Francisco del Rayo”. 133
Los sobrevivientes de la masacre de Bojayá evocan otra forma de rescate humanitario que ocurrió en medio de las atrocidades de la guerra. La población recuerda los esfuerzos extraordinarios del párroco de Bellavista para llevar a los sobrevivientes a la orilla del río y escapar en lanchas:
[…] A eso sale el padre Antún, que él estaba adentro en la iglesia … sale así por todo el agua, arriesgando su vida a que le cayera una bala, y movilizando la gente a que todo el mundo nos fuéramos … en un bote rumbo para Vigía [ del Fuerte ], para nosotros poder salvar la vida, porque le digo que si no hubiera sido por el padre Antún nosotros nos quedamos en Bellavista y la guerrilla acaba con todo el pueblo entero … eso ahí todo el mundo no tuvo que ver ni por sacar plata, ni por sacar lajas, ni por sacar comida, todo el mundo se fue apenas con el cuerpo, y con los brazos bogando en un bote grandísimo, porque ni los remos se pudieron cargar […]. 134
131. Testimonio de mujer adulta. gmh, Trujillo, 166-167. 132. Testimonios de lideresas campesinas. gmh, La tierra en disputa, 349.
133. Testimonio de Magola. gmh, Mujeres que hacen historia, 61. 134. Testimonio de hombre anciano. gmh, Bojayá, 61.
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