Memorias: la voz de los sobrevivientes
En esa época, mediados del año 2000, llovía mucho, el barro llegaba – y aún lo hace – hasta las rodillas, pero nada de eso impidió que se organizara una gran marcha al nido de los paracos. A las seis de la mañana se emprendió la caminata, eran cerca de 200 mujeres que se apoyaban las unas a las otras para no caer a los charcos de agua en la carretera, que como siempre estaba inservible. El sitio al que irían estaba lejos, debían pasar por una población llamada Guasimal, controlada por paramilitares. […] Mi madre iba diciendo a las mujeres que no demostraran miedo, que ellos no podían ser tan tontos para matar a tantas mujeres. […] Cuando el terrible comandante estuvo enfrente de las mujeres, les preguntó qué buscaban, y ellas respondieron en coro:“¡ A nuestros hijos!”. 129
Horas más tarde las mujeres regresaron al Valle Encantado con sus hijos. Una parte de estas narrativas hace referencia a los actos de valentía mediante los cuales mujeres y hombres enfrentaron de manera organizada o espontánea a los victimarios. A través de estos actos, la población busca alterar los designios e intenciones de los victimarios. En algunos casos, su desafiante acción ha sido exitosa. Tal es el caso de las mujeres del Valle Encantado, en cuyas memorias se reconstruye este evento como ejemplo de la resistencia y capacidad de acción colectiva. Su desafío llegó al punto de interpelar al comandante, y amenazarle con que no se irían hasta recuperar a sus hijos. De manera similar, las mujeres en El Placer intercedieron por aquellos hombres que estaban detenidos para rescatarlos de la situación en que se encontraban. Ellas capitalizan sobre la percepción local de la guerra como un espacio masculino para desarrollar su propia capacidad de maniobra:
Esta tarea no solo la cumplió la abuela Noemí: también otras mujeres intermediaron en las decisiones de los armados sobre la vida de los pobladores:“ A los hombres les tiraban más feo, entonces uno se enfrentaba, con miedo, pero les enfrentaba.
Nos sabíamos reunir entre varias para ir a que [ soltaran a ] los detenidos. 130
Los intentos de rescate o de cambiar la voluntad de los actores armados no siempre fueron exitosos. Su registro en la memoria, sin embargo, redime los recursos a la palabra, las negociaciones cara a cara y los intentos valerosos que, en situaciones extremas, madres, mujeres y hombres emprendieron para liberar a sus seres queridos de un destino adverso o fatal. Estos actos tienen un carácter extraordinario y constituyen formas específicas de resistencia civil que se comprometen con la vida o el destino de las víctimas, en oposición a los proyectos de los actores armados. Una mujer de Trujillo recuerda cuando ella y otras madres y padres encararon a guerrilleros que estaba reclutando a jóvenes y niños:
[…] Cuando fue entrando el grupo de la guerrilla se fue complicando todo. […] Cuando yo bajaba a La Sonora, veía a mi hijo allá y le preguntaba:“¿ Usted qué está haciendo acá?”.“ No, acá conversando con ella”.“¿ Y qué está conversando?”“ No, cosas personales”.“ Usted no tiene por qué estar conversando, porque usted es menor de edad. Si ustedes van a incluir a mi hijo en algo raro yo voy a poner el denuncio”.“ Si usted va a poner el denuncio la mandamos matar con toda su familia”, así fue la amenaza. Me dio rabia, a mí no me importó que fuera guerrilla, no tienen por qué conquistar a mis hijos. Mi hijo no había completado los quince años.“ Yo no acepto eso, yo voy a hablar con el jefe”. […] entonces nos fuimos todos los padres de familia y ¿ sabe qué hicieron? amenazaron a nuestros hijos:“ si ustedes no se vienen con nosotros, sus papás se mueren”. […] Llegaron esos señores y me dijeron:“ Buenas, buenas”;“ Sigan”.“ Necesitamos conversar con usted, ¿ usted como que se rebeló?”“ No, es que a mí me da rabia, imagínese, unos muchachos tan pequeñitos que los vayan a obligar, es que no se justifica. Uno saca la cara por sus hijos. Uno no quiere perderlos. Ustedes son un
129. Testimonio de mujer adulta. gmh, Mujeres que hacen historia, 44. 130. Testimonio de mujer adulta. gmh, El Placer, 316.
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