INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
se entraron los paracos; profe no siga …” Yo iba con otra profesora, yo qué hacía, yo dije,‘ yo tengo que entrar’” 124. El profesor continuó su camino a pesar de las advertencias de la señora. A los pocos minutos, los paramilitares lo pararon y lo sometieron a una requisa minuciosa, lo que le generó un profundo temor. Finalmente lo dejaron seguir su camino, pero el riesgo permaneció latente porque en el parque del pueblo, hacia el cual se dirigía, estaban los paramilitares separando y llevándose a los hombres. Una familiar que lo vio pasar recurrió a una estrategia diferente para impedir que el profesor llegara hasta el parque:
[…] Yo seguí por la calle que da del hospital al parque, cuando iba más o menos por donde mi tío Arnolfo, salió la esposa y me dijo,“ Por Dios ¿ para dónde va usted con esas botas?” 125, y yo“ Necesito ir a la emisora y tengo que ir al parque”. Y me dijo“ Nada, usted se me entra para la casa, se me cambia esas botas, se las quita, y no se va para ningún parque, se me va para la casa”, y yo“¿ Y por qué?”, Y ella:“ Es que ese parque está miedoso, ¿ quiere que lo maten?”. 126
Vecinos, paisanos o personas anónimas ayudaron con advertencias sobre el peligro, con informaciones breves e incluso, como en este caso, con“ órdenes”. Mediante estos actos de bondad, una persona o grupos enteros pudieron protegerse y salvar sus vidas. En momentos de caos y terror, estos gestos de ayuda rescatan el sentido de humanidad y solidaridad. 127 Durante la masacre de Bahía Portete en La Guajira, varias familias se escondieron por dos días en los mangles de la bahía, hasta que unos pescadores les dieron agua y comida y los llevaron a otro lugar. Durante esta misma masacre, la maestra del pueblo y su hija se salvaron gracias al mensaje que les transmitió un vecino. Quienes ayudan son, en ocasiones, personas conocidas con las que regularmente se intercambia
124. Testimonio de hombre adulto. Taller de memoria, San Carlos, marzo del 2010. 125. Como se explicó en el acápite sobre la estigmatización, atuendos como las botas eran con frecuencia utilizados como prueba fáctica de que se era guerrillero. 126. Testimonio de hombre adulto. Taller de memoria, San Carlos, marzo del 2010. 127. Jacques Semelin, Claire Andrieu y Sarah Gensburger, Resisting Genocide. The Multiple Forms of Rescue( Nueva York: Columbia Universtiy Press, 2011). información, pero también están aquellas que actúan de manera anónima. Así lo recuerda un joven de la Comuna 13 de Medellín:
[...] Como al año, yo volví al año... cuando un día por la tarde sonó el teléfono y yo contesté:“ Parce, ábrase que van por usted, váyase como sea, váyase, es mejor que se vaya, que a mí también me toco venirme”. Y yo:“¡ Cómo así!”,“ No, no, váyase con lo que tenga, como pueda”. 128
Estas acciones tuvieron lugar en momentos en que las relaciones entre los mismos vecinos habían sido profundamente afectadas por las desconfianzas generadas a partir de la colaboración de algunos de ellos con los agentes armados, o de la consagración de alianzas que les permitieran obtener beneficios políticos o económicos. El registro en la memoria de estos actos humanos hace parte de un lenguaje que intenta reconciliar el sufrimiento y sobrevivencia personal con un tejido de relaciones colectivas que también ha sido duramente afectado por las complicidades y colaboraciones referenciadas anteriormente.
5.3.1.4 Los rescates humanitarios
En el año 2000, cuando las mujeres de la comunidad del Valle Encantado en el departamento de Córdoba avanzaban con su proyecto cooperativo para trabajar la tierra y generar alternativas alimentarias y de producción, los paramilitares reclutaron algunos de los jóvenes de la comunidad mediante engaños y ofertas de empleo en fincas. Cuando las madres se dieron cuenta de la situación, decidieron rescatar a sus hijos, a pesar del alto riesgo que suponía actuar durante uno de los periodos más álgidos de la guerra. La memoria de este evento la reconstruye la hija de una de las líderes:
Mi mami convocó a todas las madres y otras mujeres que quisieran ir a buscar a sus hijos y arrebatárselos a los paramilitares.
128. Testimonio de hombre adulto. gmh, Comuna 13, 138.
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