Memorias: la voz de los sobrevivientes
Fueron muchos hijos de compañeras que bajaban desplazados buscando refugio, incluso mi casa es como un sótano, ahí dormíamos hasta quince personas, teníamos cobijas en el piso y bajaban de arriba pidiendo la ayuda. Entonces nos metíamos todas ahí mientras amanecía para poder ir a buscar refugio en el restaurante o en el colegio La Independencia. A un grupo de varias señoras que fueron salidas de allá, les quemaron los ranchitos. 120
Las personas en sus relatos dan testimonio del ingenio que exigieron estas estratagemas y del sentido protector y recuperativo que tuvieron los espacios de refugio. Los testimonios ilustran tácticas para rehabitar los espacios públicos destruidos y los actos mediante los que buscaron quitarles su encadenamiento como sino de guerra.
Las memorias del refugio evocan los actos y rituales de recuperación y limpieza del territorio. Así, algunas comunidades intentan reconstruir sus rutinas y trabajos, y buscan reparar los efectos de las violencias sobre sus vidas. El retorno de los habitantes de Bojayá cuatro meses después de ocurrida la masacre estuvo acompañado de una misa y un ritual. A través de la danza de los jóvenes sobrevivientes, en conjunción con el fuego, la música y la limpieza del lugar con agua bendita, se restauró a la iglesia como lugar protector, y se fortalecieron los espacios para la elaboración del duelo:
El padre Antún, líder espiritual de la comunidad, conmemoró con ellos el retorno de los desplazados delineando en el piso de la iglesia un croquis del Chocó con 119 velas. Esa noche, además de orarle al niño Jesús y a la Virgen María, invocaron la protección de Changó, dios africano de la guerra y la fecundidad. 121
En estas narrativas se resalta además que se sobrevive, no solo por la recursividad y valentía de las víctimas, sino también gracias al refugio y la
120. Taller de memoria, testimonio de mujer adulta. gmh, La huella invisible de la guerra, 31. 121. gmh, Bojayá, 293. valentía que otros solidarios les proporcionaron. Estos actos individuales o colectivos de ayuda y protección son el tema de la siguiente sección.
5.3.1.3 Las solidaridades y las ayudas
Yo siempre he sido muy conocido en el pueblo, gracias a Dios; cuando iba en El Alto, una señora me vio y me dijo:“¡ Por Dios, para dónde va!”—“ Me dijeron que tenía que ir para el parque”. Y me dice la señora:“ No, no, no, venga”. Y me entró para la casa, me metió en el último rincón y cerró la puerta, y ellas miraron yo no sé por dónde y que cuando pasaron eran como arreando animales, con toda la gente así […]. 122
Recordar los actos mediante los que ciertas personas salvaron, ayudaron o protegieron a otros en situaciones límite rescata la bondad humana que permite a personas o grupos enteros huir, encontrar refugio o resolver circunstancias de alto riesgo. Los testimonios evocan el enfrentamiento de un peligro inminente, pero se detienen ante el horror para reconocer a quienes ayudaron e intervinieron en favor de las víctimas. Estas memorias, que con frecuencia recalcan la ausencia de las instituciones estatales en momentos críticos, reclaman el reconocimiento a las acciones de rescate de mujeres y hombres del común, y reivindican cómo sus acciones les permitieron sobrevivir. Estos recuerdos resaltan la decencia de ciertas personas, su capacidad de responder y actuar con bondad y entereza moral frente a los crímenes y vilezas de otros. 123
Un profesor en San Carlos evocó su llegada al pueblo durante los años del control paramilitar. Justo al llegar, una señora le advirtió que no siguiera porque los paramilitares acababan de entrar:“ Yo llegué al pueblo y cuando iba entrando vi un carro volteado ahí como a la salida de la viejita, así todo volteado, cuando una señora llega y me dice,“ Es que
122. Testimonio de hombre adulto. gmh, San Carlos, 258. 123. Ron Dudai,“‘ Rescues for Humanity’: Rescuers, Mass Atrocities, and Transitional Justice”, Human Rights Quaterly 34 1( 2012): 1-38.
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