INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
La extrañeza del profesor resulta— como él mismo anota— del miedo y también de un sentimiento de anticipación sobre la capacidad para la maldad de quienes, a la vez, reconoce como“ unos jovencitos”. El profesor expresa de esta manera sus sentimientos ambiguos al reconocer al joven, al ser humano, en estos hombres en armas. Este testimonio nos introduce a otro conjunto de relatos en el que víctimas y testigos reconocen o se encuentran con los actores armados e interrogan sus percepciones y valoraciones. Como veremos, en las descripciones sobre las acciones y comportamientos de estos hombres y mujeres se entreteje una suerte de juicio moral sobre la calidad humana de quienes fueron responsables directos de los hechos de violencia.
Los relatos sobre estos hombres y mujeres que ejecutan los actos de violencia contra la población civil varían de acuerdo a la región del país o al régimen armado impuesto por las guerrillas, los paramilitares o los miembros de las Fuerzas Militares, según la historia política y organizativa local. Sin embargo, las narrativas de las personas residentes y / o víctimas sobre los actores armados presentan algunos énfasis narrativos comunes que giran alrededor de la manera como relatores y relatoras reconocen los rasgos físicos, palabras y comportamientos de los agentes armados, para luego darles rostro y voz, y, paso seguido, dar cuenta de que fueron hombres( y en algunas ocasiones mujeres) con semblantes, emociones y cierto accionar quienes cometieron actos atroces.
En un entorno como la Comuna 13 de la ciudad de Medellín— cuyos habitantes han vivido la presencia agobiante de las milicias( presencia urbana de guerrillas), paramilitares y miembros de las Fuerzas Militares, así como la vigilancia y el control sobre su vida diaria y sus movimientos—, los encuentros con agentes armados resultan frecuentes:
Municipio de El Peñol, Antioquia. Fotografía: Jesús Abad Colorado ©, 1997
[...] por qué se metieron a guardar ese armamento allá, por qué se metió ese Ejército allá, la Fiscalía allá. En ese momento que estaba la Fiscalía allí todo el mundo sabía que ellos [ las milicias ] estaban ahí, ¿ por qué?... Incluso le decían [ a mi esposa ]“ déjenos meter al baño”, con fusiles colgados aquí atrás,“ déjenos meter al baño”[...] Si ellos estaban nerviosos, cómo
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