Autarquía número nueve | Seite 7

hunde y caemos en falacias de la trascendencia. «¿Qué apren- derán de mí cuando me vaya?» de repente se convierte en «¿Me recordarán como el mejor de todos?». “Pero todo el mundo sabe que la vida no vale la pena de ser vivida. En el fondo, sabía que poco importa morir a los trein- ta años o a los setenta, pues, naturalmente, en ambos casos, hombres y mujeres vivirán y así durante miles de años.” —Al- bert Camus, El Extranjero (p.115-116) Esto podría interpretarse como algo oscuro y deprimente. Pero también puede percibirse como todo lo contrario. Si tanta gente ha vivido antes y vivirán después, entonces no importa realmente si estamos bien o mal. ¿O sí? Lo que quiero creer “Nunca serás feliz si continúas buscando en qué consiste la felicidad. Nunca vivirás si estás buscando el sentido de la vida.” ― Albert Camus Un sentido de vida universal no puede ser universal. Con la palabra sentido intentamos responder la pregunta ¿para qué?. Somos demasiado pequeños para siquiera entender por qué estamos aquí, así que ¿cómo esperamos responder semejante pregunta? ¿No sería mejor preguntarse si todo tiene que tener un sentido? (Sí, me estoy quejando del utilitarismo otra vez) La mejor respuesta que pude encontrar es ésta. Como en la la historia de Calígula, el único sentido es el camino para en- contrarlo. Justo como cuando se viaja en coche: es la carrete- ra lo que lo hace divertido. Puede que no sepamos a dónde se dirige, o cómo empezamos o cuándo termina. ¿Pero no es eso lo que nos gusta de las películas, por ejemplo? Ese sublime misterio es lo que nos mantiene vivos. Podremos nunca en- contrar respuestas, pero preguntarse cosas es suficiente para llenar la soledad con la que Dios nos dejó. Al menos por un rato. Conclusiones sin terminar, sin sentido, insatisfactorias, incompletas y personales (Principalmente tomadas de Frédéric Lenoir) “No hay viento favorable para quien no sabe a dónde se dirige.” (Sneca) La felicidad llega cuando aprendemos a elegir. Significa que debemos dar una jerarquía. Significa que tenemos que aceptar la dirección y el significado que la decisión traerá. Significa que somos temerosamente libres, pero no debería- mos tener miedo. De hecho, ni siquiera es necesario alcanzar nuestras metas. Como dije antes, el sentido llega por sí solo mientras construimos el camino por el que queremos andar, mientras escribo estas palabras esperando que tengan un im- pacto en ti. ▪ Sara Baruqui Autarquía 7