Autarquía número nueve | Page 4

Ensayo filosófico
Fotografía por: Gonzalo Flores
Hacernos, la tarea de nuestra vida, pende de la educación. Ésta, que ha nacido exigida por aquélla, es una actividad vasta y compleja, constituida por una pluralidad de ambientes, estructuras, procesos, procedimientos, actores, mecanismos, formas, actos. Su vastedad y el límite de quien escribe harían pretencioso pronunciar una palabra justa sobre la misma en su conjunto. Por ello, encauzo este escrito a lo que, a mi parecer, es uno de sus actos mínimos pero básico de la educación: leer; acto complejo que implica otros actos que le abren lugar: que lo posibilitan, con los cuales forma unidad y es aislable sólo por el análisis y por este propósito de decir algo razonable acerca de la educación. Sobre la educación y sobre la lectura se ha escrito mucho y mejor, lo que aquí escribo son algunos aspectos que resuenan en mí, una palabra sobre la educación llanamente limitada por la elección de un punto, una perspectiva y un propósito. Y como escribir es escribir para otro ― aún si se escribe para sí mismo ―, el lector, estas palabras aspiran a ser sólo una pro-vocación, un frágil llamado al lector a detenerse en lo que aquí se señala sobre la lectura y a examinarlo por sí mismo.
Leemos siempre, pero no sabemos leer. Aunque hayamos pasado muchos años en las aulas, y no precisamente como alumnos, urge que aprendamos a leer. Esta afirmación puede resultar enojosa porque no parece hacer justicia a la larga trayectoria de los lectores que han ejercitado continuamente la lectura desde su primaria hasta sus estudios universitarios …
“ La palabra es mitad de quien la pronuncia y mitad de quien la escucha”.
Michel de Montaigne.
¿ cómo es posible que dada esta larga convivencia con la lectura afirme que no sabemos leer y que urge aprender? Detengámonos un poco, preguntémonos, ¿ qué es leer? Escuchamos decir: lee esa pintura, esa música de fondo, esa situación, tal conducta, lee tu interior o los signos de los tiempos. Lo que indica que leer no puede reducirse a reconocer los caracteres plasmados en un medio como el papel, la pantalla o el muro y transmitir lo que nos indican, su significado fijado socialmente. ¿ Qué es leer?, la pregunta podría recibir muchas respuestas acertadas. Pienso que leer es interpretar o, mejor aún, donación de sentido como lo formula Jaqueline Russ en su obra Los métodos de la filosofía. El acto de leer, en cuanto acto y no en cuanto a su contenido ― lo que se afirma aprehendido en él ―, es universal, realizado en todos los tiempos, en todas las culturas y en, prácticamente, todos los momentos de la historia de la humanidad; no hay día, hora o momento en el que no interpre temos. Leemos siempre. Si una persona me hace una mueca puedo interpretar que se burla, que simpatiza conmigo o que me indica discreción; si veo su rostro tenso, pálido o alegre … interpreto, leo y esa lectura fija mi posición y comportamiento con respecto a ella. La lectura está precedida e inmediatamente ligada a nuestro
4 Autarquía