ASPECTOS DESTACADOS DE LAS GUÍAS 2010 AHA | Page 25
R E A N I M A C I Ó N N E O N ATA L
Oxígeno adicional
2010 (nuevo): Debe utilizarse la pulsioximetría, con la sonda
conectada a la extremidad superior derecha, para evaluar la
necesidad de administrar oxígeno adicional. En el caso de
neonatos nacidos a término, es mejor comenzar la reanimación
con aire, en lugar de hacerlo con oxígeno al 100%. La
administración de oxígeno adicional debe regularse mezclando
oxígeno y aire, y usando una oximetría monitorizada en la
extremidad superior derecha (es decir, la muñeca o la palma de
la mano) a modo de guía para saber qué cantidad administrar.
2005 (antiguo): Si durante la estabilización se detectan
signos de cianosis, bradicardia u otros signos de sufrimiento
en un recién nacido que respira, está indicada la administración
de oxígeno al 100% mientras se determina la necesidad de
alguna intervención adicional.
Motivo: Actualmente hay pruebas contundentes de que los
neonatos nacidos sanos y a término parten de una saturación
de oxihemoglobina arterial inferior al 60% y pueden tardar más
de 10 minutos en alcanzar una saturación superior al 90%. La
hiperoxia puede ser tóxica, particularmente para el neonato
prematuro.
Aspiración
2010 (nuevo): La aspiración inmediatamente posterior al
nacimiento (incluida la realizada con un aspirador nasal) debe
reservarse para los neonatos con obstrucción obvia de la
respiración espontánea o que requieran una ventilación con
presión positiva. No hay suficientes datos para recomendar
un cambio de la actual práctica de hacer una aspiración
endotraqueal a los neonatos faltos de vigor con líquido
amniótico teñido de meconio.
2005 (antiguo): La persona que asista el parto debe aspirar la
nariz y la boca del lactante con un aspirador en cuanto salgan
los hombros pero antes de que salga el tórax. Generalmente,
los recién nacidos sanos y vigorosos no requieren aspiración
tras el parto. Cuando el líquido amniótico esté teñido de
meconio, aspire la boca, la faringe y la nariz en cuanto salga
la cabeza (aspiración durante el parto) con independencia de
si el meconio es fino o espeso. Si el líquido contiene meconio
y el lactante no respira o presenta depresión respiratoria, un
tono muscular bajo o una frecuencia cardíaca inferior a 100/
min, inmediatamente después del parto hay que practicar una
laringoscopia directa para aspirar el meconio residual de la
hipofaringe (bajo vigilancia directa) e intubar/aspirar la tráquea.
Motivo: No hay evidencia de que los neonatos activos
obtengan beneficios de la aspiración de la vía aérea, incluso
en presencia de meconio, y sí de los riesgos asociados con
esta aspiración. La evidencia disponible no avala ni rechaza
la aspiración endotraqueal rutinaria de lactantes deprimidos
nacidos con el líquido amniótico teñido de meconio.
Estrategias de ventilación
2010 (sin cambios respecto a 2005): La ventilación con
presión positiva debe administrarse con suficiente presión para
aumentar la frecuencia cardíaca o expandir el tórax; una presión
excesiva puede lesionar gravemente el pulmón prematuro. No
obstante, aún no se han definido la presión óptima, el tiempo
balón, el volumen corriente y la cantidad de presión positiva al
final de la espiración necesarios para establecer una capacidad
funcional residual efectiva. La presión positiva continua en la vía
aérea puede resultar útil en la transición del neonato prematuro.
Debe considerarse el uso de una vía aérea con mascarilla
laríngea si la ventilación con mascarilla facial no da resultado
y la intubación endotraqueal no funciona o no es factible.
Recomendaciones para la monitorización
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