SVCA/ACLS
se agrupan en un sistema de cuidados integrado se ha
demostrado que su implementación mejora la supervivencia
hasta el alta hospitalaria.
Efecto de la hipotermia en el pronóstico
Numerosos estudios han intentado identificar a los pacientes
comatosos tras un paro cardíaco que no tienen expectativa
de una recuperación neurológica significativa, y se han
propuesto reglas de decisión para intentar pronosticar
una mala evolución, pero las de años anteriores se habían
establecido basándose en estudios de pacientes que,
tras sufrir un paro cardíaco, no habían sido tratados con
hipotermia. Algunos estudios recientes han documentado
que el tratamiento con hipotermia terapéutica ocasionalmente
da buenos resultados en este tipo de pacientes, a pesar de
que el examen neurológico o los estudios neurofisiológicos
predecían una mala evolución a los tres días del paro, el
plazo de tiempo tradicionalmente utilizado para el pronóstico.
Así pues, las características o los resultados de las pruebas
que permitían predecir una mala evolución de los pacientes
posparo cardíaco pueden no ser tan predictivos de una mala
evolución al usar la hipotermia terapéutica.
Uno de los retos clínicos importantes, que requiere una mayor
investigación, es identificar durante el periodo posterior al paro
cardíaco a aquellos pacientes que no tienen posibilidades
de lograr una recuperación neurológica significativa. Se
recomienda mucha cautela al plantearse una limitación de los
cuidados o una suspensión del soporte vital, especialmente
poco después del restablecimiento de la circulación
espontánea.
Dada la creciente necesidad de tejidos y órganos para
trasplante, todos los equipos de la salud que trabajan
con pacientes posparo cardíaco deben implementar
procedimientos apropiados para la posible donación de tejidos
y órganos que sean oportunos y eficaces, ofrezcan apoyo a los
familiares y respeten los deseos del paciente.
Reducción progresiva de la concentración de
oxígeno inspirado tras el restablecimiento de la
circulación espontánea basada en la monitorización
de la saturación de oxihemoglobina
2010 (nuevo): Una vez restablecida la circulación, monitorizar
la saturación de oxihemoglobina arterial. Cuando se disponga
del equipo apropiado, puede ser razonable ajustar la
administración de oxígeno para mantener la saturación de
oxihemoglobina a un valor igual o superior al 94%. Siempre
que se cuente con el equipo apropiado, una vez restablecida
la circulación espontánea conviene ajustar la Fio2 a la
concentración mínima necesaria para conseguir una saturación
de oxihemoglobina arterial igual o superior al 94%, con el fin
de evitar la hiperoxia y garantizar una administración adecuada
de oxígeno. Dado que una saturación de oxihemoglobina
del 100% puede equivaler a una Pao2 de entre 80 y 500 mm
Hg aproximadamente, por lo general es apropiado disminuir la
Fio2 al 100% de saturación, siempre que se pueda mantener la
saturación a un valor igual o superior al 94%.
2005 (antiguo): No hay información específica sobre el modo
de retiro.
Motivo: En efecto, la saturación de oxihemoglobina debe
mantenerse si es posible entre un 94 y un 99%. Aunque el
Grupo de trabajo de SVCA/ACLS del Consenso Internacional
2010 sobre RCP y ACE con Recomendaciones de Tratamiento2,3
no obtuvo suficientes pruebas para recomendar un protocolo
específico sobre el modo de retiro, un estudio5 reciente ha
documentado efectos perjudiciales de la hiperoxia tras el
restablecimiento de la circulación espontánea. Como ya se
ha indicado, una saturación de oxígeno del 100% puede
corresponderse con una Pao2 de entre 80 y 500 mm Hg
aproximadamente. El consenso entre los expertos de SVCA/
ACLS y SVPA/PALS es que, si se dispone del equipo, puede
ser aconsejable ajustar el oxígeno inspirado en función de la
saturación de oxihemoglobina monitorizada, para mantener
una saturación igual o superior al 94% pero inferior al 100%.
CUADRO 3:
Objetivos clave iniciales y posteriores de los cuidados posparo cardíaco
1. ptimización de la función cardiopulmonar y la perfusión de órganos vitales tras el restablecimiento de la circulación
O
espontánea.
2. raslado/transferencia a un hospital o unidad de cuidados intensivos apropiado que disponga de un sistema completo de
T
tratamiento posparo cardíaco.
3. Identificación y tratamiento de los SCA y otras causas reversibles.
4. Control de la temperatura para optimizar la recuperación neurológica.
5. nticipación, tratamiento y prevención de disfunciones multiorgánicas, lo que incluye evitar la ventilación e