ASPECTOS DESTACADOS DE LAS GUÍAS 2010 AHA | 页面 18

SVCA/ACLS se agrupan en un sistema de cuidados integrado se ha demostrado que su implementación mejora la supervivencia hasta el alta hospitalaria. Efecto de la hipotermia en el pronóstico Numerosos estudios han intentado identificar a los pacientes comatosos tras un paro cardíaco que no tienen expectativa de una recuperación neurológica significativa, y se han propuesto reglas de decisión para intentar pronosticar una mala evolución, pero las de años anteriores se habían establecido basándose en estudios de pacientes que, tras sufrir un paro cardíaco, no habían sido tratados con hipotermia. Algunos estudios recientes han documentado que el tratamiento con hipotermia terapéutica ocasionalmente da buenos resultados en este tipo de pacientes, a pesar de que el examen neurológico o los estudios neurofisiológicos predecían una mala evolución a los tres días del paro, el plazo de tiempo tradicionalmente utilizado para el pronóstico. Así pues, las características o los resultados de las pruebas que permitían predecir una mala evolución de los pacientes posparo cardíaco pueden no ser tan predictivos de una mala evolución al usar la hipotermia terapéutica. Uno de los retos clínicos importantes, que requiere una mayor investigación, es identificar durante el periodo posterior al paro cardíaco a aquellos pacientes que no tienen posibilidades de lograr una recuperación neurológica significativa. Se recomienda mucha cautela al plantearse una limitación de los cuidados o una suspensión del soporte vital, especialmente poco después del restablecimiento de la circulación espontánea. Dada la creciente necesidad de tejidos y órganos para trasplante, todos los equipos de la salud que trabajan con pacientes posparo cardíaco deben implementar procedimientos apropiados para la posible donación de tejidos y órganos que sean oportunos y eficaces, ofrezcan apoyo a los familiares y respeten los deseos del paciente. Reducción progresiva de la concentración de oxígeno inspirado tras el restablecimiento de la circulación espontánea basada en la monitorización de la saturación de oxihemoglobina 2010 (nuevo): Una vez restablecida la circulación, monitorizar la saturación de oxihemoglobina arterial. Cuando se disponga del equipo apropiado, puede ser razonable ajustar la administración de oxígeno para mantener la saturación de oxihemoglobina a un valor igual o superior al 94%. Siempre que se cuente con el equipo apropiado, una vez restablecida la circulación espontánea conviene ajustar la Fio2 a la concentración mínima necesaria para conseguir una saturación de oxihemoglobina arterial igual o superior al 94%, con el fin de evitar la hiperoxia y garantizar una administración adecuada de oxígeno. Dado que una saturación de oxihemoglobina del 100% puede equivaler a una Pao2 de entre 80 y 500 mm Hg aproximadamente, por lo general es apropiado disminuir la Fio2 al 100% de saturación, siempre que se pueda mantener la saturación a un valor igual o superior al 94%. 2005 (antiguo): No hay información específica sobre el modo de retiro. Motivo: En efecto, la saturación de oxihemoglobina debe mantenerse si es posible entre un 94 y un 99%. Aunque el Grupo de trabajo de SVCA/ACLS del Consenso Internacional 2010 sobre RCP y ACE con Recomendaciones de Tratamiento2,3 no obtuvo suficientes pruebas para recomendar un protocolo específico sobre el modo de retiro, un estudio5 reciente ha documentado efectos perjudiciales de la hiperoxia tras el restablecimiento de la circulación espontánea. Como ya se ha indicado, una saturación de oxígeno del 100% puede corresponderse con una Pao2 de entre 80 y 500 mm Hg aproximadamente. El consenso entre los expertos de SVCA/ ACLS y SVPA/PALS es que, si se dispone del equipo, puede ser aconsejable ajustar el oxígeno inspirado en función de la saturación de oxihemoglobina monitorizada, para mantener una saturación igual o superior al 94% pero inferior al 100%. CUADRO 3: Objetivos clave iniciales y posteriores de los cuidados posparo cardíaco 1.  ptimización de la función cardiopulmonar y la perfusión de órganos vitales tras el restablecimiento de la circulación O espontánea. 2.  raslado/transferencia a un hospital o unidad de cuidados intensivos apropiado que disponga de un sistema completo de T tratamiento posparo cardíaco. 3. Identificación y tratamiento de los SCA y otras causas reversibles. 4. Control de la temperatura para optimizar la recuperación neurológica. 5.  nticipación, tratamiento y prevención de disfunciones multiorgánicas, lo que incluye evitar la ventilación e