ASPECTOS DESTACADOS DE LAS GUÍAS 2010 AHA | Page 17
SVCA/ACLS
que se basa el SVB/BLS para aumentar las probabilidades
de restablecer la circulación espontánea. Antes de 2005, los
cursos de SVCA/ACLS daban por supuesto que la RCP que
se practicaba era excelente, y se centraban principalmente
en intervenciones adicionales como la desfibrilación manual,
el tratamiento farmacológico y el manejo de dispositivos
avanzados para la vía aérea, además de otros tratamientos
alternativos y adicionales para situaciones especiales de
reanimación. Mientras que el tratamiento farmacológico
complementario y el uso de un dispositivo avanzado para la
vía aérea siguen formando parte del SVCA/ACLS, en 2005 se
volvía a poner el énfasis en los aspectos esenciales del soporte
vital avanzado (SVA), haciendo hincapié en lo que ya se sabe
que funciona: la RCP de alta calidad (realizar compresiones
de una frecuencia y profundidad adecuadas, permitir una
completa expansión torácica tras cada compresión, minimizar
las interrupciones durante las compresiones y evitar una
ventilación excesiva). En las Guías de la AHA de 2010 para
RCP y ACE se sigue haciendo hincapié en lo mismo. Las Guías
de la AHA de 2010 para RCP y ACE señalan que lo ideal es
guiar la RCP mediante monitorización fisiológica, e incluyen
una oxigenación apropiada y una desfibrilación temprana,
mientras el profesional de SVCA/ACLS valora y trata las
posibles causas subyacentes del paro cardíaco. No existen
datos clínicos concluyentes de que la intubación temprana
o el tratamiento farmacológico mejoren la supervivencia sin
secuelas neurológicas hasta el alta hospitalaria.
Menor énfasis en dispositivos, fármacos
y otros elementos de distracción
Ambos algoritmos de SVCA/ACLS utilizan formatos simples
centrados en las intervenciones que tienen mayor impacto en
el resultado. Para ello, se ha puesto más énfasis en la RCP de
alta calidad y una desfibrilación temprana para la FV o para
la TV sin pulso. Aunque se sigue recomendando el acceso
vascular, la administración de fármacos y la colocación de un
dispositivo avanzado para la vía aérea, esto no debe ocasionar
interrupciones importantes en las compresiones torácicas y no
debe retrasar las descargas.
Nuevos protocolos farmacológicos
2010 (nuevo): No se recomienda usar atropina de manera
habitual para el tratamiento de la AESP/asistolia, y se ha
eliminado del algoritmo de SVCA/ACLS del paro cardíaco. El
tratamiento de la AESP/asistolia es ahora coherente con las
recomendaciones y algoritmos de SVCA/ACLS y soporte vital
avanzado pediátrico (SVPA/PALS).
Se ha simplificado el algoritmo para el tratamiento de la
taquicardia con pulso. Se recomienda el uso de adenosina
para el diagnóstico y tratamiento inicial de la taquicardia estable
regular monomórfica de complejo ancho no diferenciada, lo
que también es coherente con las recomendaciones para
SVCA/ACLS y SVPA/PALS. Es importante señalar que la
adenosina no debe utilizarse para la taquicardia irregular de
complejo ancho, ya que puede causar un deterioro del ritmo
y provocar una FV.
Para el tratamiento de un adulto con bradicardia sintomática e
inestable, se recomienda la infusión de fármacos cronotrópicos
como alternativa al marcapasos.
2005 (antiguo): La atropina estaba incluida en el algoritmo
de SVCA/ACLS del paro cardíaco sin pulso: para un paciente
con asistolia o AESP lenta, se puede considerar el uso de la
atropina. En el algoritmo para taquicardia se recomendaba
usar adenosina únicamente para una supuesta taquicardia
supraventricular regular de complejo estrecho por reentrada.
El algoritmo para bradicardia incluía infusiones de fármacos
cronotrópicos tras la administración de atropina y mientras se
esperaba un marcapasos o si la electroestimulación no era
efectiva.
Motivo: Hay varios cambios importantes relacionados con
el manejo de las arritmias sintomáticas en adultos. Los datos
disponibles sugieren que es poco probable que el uso habitual
de atropina durante la AESP o asistolia tenga beneficios
terapéuticos. Por este motivo, se ha eliminado la atropina del
algoritmo de paro cardíaco.
Sobre la base de los nuevos datos de seguridad y eficacia, se
puede considerar el uso de la adenosina para la evaluación y
el tratamiento inicial de la taquicardia estable monomórfica de
complejo ancho no diferenciada cuando el ritmo es regular. Para
la bradicardia sintomática o inestable, ahora se recomienda
una infusión intravenosa de agentes cronotrópicos como una
alternativa igual de efectiva que la estimulación transcutánea
externa cuando la atropina no es eficaz.
Organización de los cuidados posparo cardíaco
2010 (nuevo): “Cuidados posparo cardíaco” es una nueva
sección de las Guías de la AHA de 2010 para RCP y ACE.
Para mejorar la supervivencia de las víctimas de paro
cardíaco que ingresan en un hospital tras el restablecimiento
de la circulación espontánea, debe implantarse un sistema
multidisciplinario, integrado, estructurado y completo de
cuidados posparo cardíaco de manera regular (cuadro 3). El
tratamiento debe incluir soporte neurológico y cardiopulmonar.
La intervención coronaria percutánea y la hipotermia
terapéutica deben realizarse cuando esté indicado (véase
también la sección de “Síndromes coronarios agudos”).
Debido a que las convulsiones son comunes posparo
cardíaco, se debe realizar e interpretar lo más rápido posible
un electroencefalograma para poder hacer su diagnostico.
También se debe monitorizar con frecuencia o de manera
continua a los pacientes en coma tras el restablecimiento
de la circulación espontánea.
2005 (antiguo): Los cuidados posparo cardíaco estaban
incluidos en la sección de SVCA/ACLS de las Guías de la
AHA de 2005 para RCP y ACE. Se recomendaba usar la
hipotermia terapéutica para mejorar la evoluci