mirada irritada de Josefina y guió la conversación hasta Ara Guler, Brassai y Koudelka, como paradigmas
de la influencia de Josefina.
-Le voy a ser franca, me parece que usted es misoneísta-, dijo Tamara dirigiéndose a Josefina.
-¿Misoneísta?, ¿acaso se trata de una secta? No entiendo, pero le puedo asegurar que no me gustan las
sectas, más bien todo lo contrario. Los fanáticos me dan alergia, -aclaró Josefina.
-A ver. Déjenme pensar. Lo que Tamara quiere decirte es que considera que sos algo anticuada porque no
trabajás con artefactos digitales. Yo intenté explicarle pero ella está cerrada. No entiende la herencia de tu
escuela, Brassai, Ara Guler, no comprende porque no los conoce, -agregó Natalia.
-¿Anticuada yo? Nunca nadie me había dicho eso, la verdad es que hoy me siento tan relajada y
complacida con mi exposición que se lo voy a dejar pasar -dijo en tono indiferente Josefina y viendo a los
ojos a Natalia, quien se apresuró a encender un cigarrillo y a comentar la reciente antología fotográfica
que iniciaba con una impresionante imagen de Joseph Koudelka.
Por su parte, Nacho Oveja le explicaba a Mariano Castillo que las “artes contemporáneas” no tenían
futuro en Nicaragua, “son el fraude del siglo”.
-Toda esa pandilla de jovencitos con esas ideas locas… se van fuera del país y regresan con ideas
contaminantes, dígame usted, una servilleta arrugada junto a un cenicero y V