La música a todo volumen. Sudor en la frente de Fiorella. Sudor flotante en el Amatl. Sus escudos se habían
debilitado. Martín pagó dos cervezas y la noche había concluido.
-Pues no sé -encoge los hombros-. Lo he leído poco.
-Si continuás, te aseguro que no te vas a arrepentir:
“Puis tu te sentiras la joue égratignée…
Un petit baiser comme une folle araignée,
Te courra dans le cou…
Et tu me diras: “Cherche”! en inclinant la tête,
Et nous prendrons du temps à trouver cette bête
Qui voyage beaucoup¨ …
¡Maldito Rimbaud! Ahora una lección de francés. ¡Lo que faltaba!
Ella, irritada cambió la postura de su espalda y con las manos se peinó la melena hacia atrás.
-Me llamo Martín Mulligan, mi papá es norteamericano y se enamoró de una nica hace 33 años. ¿Tenés
pena?
-…
Prefiere el anonimato, estancar la vista en una montaña de libros en oferta. Invento un nombre no invento
un nombre un nombre no invento un nombre inven
-Fiorella, hija de madre soltera, nieta de abuela soltera emigrante de la Italia fascista.