UN EJEMPLO RECIENTE EN OAXACA El 27 de julio de 2026, la comunidad de Santa María Zoquitlán, Oaxaca, recibió la certificación de“ La Natividad”, una nueva ADVC de 25,980 hectáreas con una vigencia de 15 años. El territorio alberga selva baja caducifolia, bosques de encino y bosques de pino-encino. Por su extensión se convirtió en la cuarta ADVC más grande de Oaxaca. Casos similares están apareciendo en otras regiones. En julio, los ejidos de San Pedro y Santa Rita, en Yucatán, recibieron certificados para conservar conjuntamente mil hectáreas dentro de una región vinculada con el Corredor Biocultural Gran Selva Maya.
CONSERVAR NO SIGNIFICA NECESARIAMENTE DEJAR DE PRODUCIR Una de las ideas más interesantes de este modelo es que conservación y actividad económica no siempre tienen que ser opuestas. En algunas ADVC pueden desarrollarse, de acuerdo con sus características y esquemas de manejo, actividades como aprovechamiento forestal, agricultura, ganadería, viveros o ecoturismo bajo criterios compatibles con la conservación. La conservación puede convertirse así en una forma diferente de relacionarse con el territorio: utilizar sus recursos sin destruir los procesos naturales que permiten que continúen existiendo.
41 Aprendiendo