CUANDO CONSERVAR LA NATURALEZA
ES UNA DECISIÓN PROPIA
No todas las áreas protegidas de México comienzan con una decisión gubernamental. Comunidades, ejidos y propietarios también pueden decidir voluntariamente conservar sus territorios y convertirlos en refugios para la biodiversidad. Cuando escuchamos“ Área Natural Protegida” solemos imaginar grandes parques nacionales o reservas decretadas por el gobierno. Sin embargo, México cuenta con otra figura menos conocida: las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación( ADVC). En ellas, propietarios, ejidos, comunidades u organizaciones deciden destinar voluntariamente sus terrenos a acciones de conservación y solicitar su certificación ante la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas( Conanp).
MÁS DE 1.3 MILLONES DE HECTÁREAS La dimensión de este modelo ha crecido considerablemente. A julio de 2026, México registraba 623 ADVC distribuidas en 30 entidades federativas, que juntas representan 1,381,113 hectáreas destinadas a conservación. Oaxaca concentra la mayor superficie certificada, con más de 800 mil hectáreas, seguida por Campeche y Guerrero. El dato resulta interesante porque detrás de esas hectáreas existen decisiones humanas: terrenos que podrían utilizarse de diferentes maneras y cuyos propietarios acuerdan conservar determinados ecosistemas y recursos naturales.
¡ TÓMALO EN CUENTA! ES UNA EXCELENTE E IMPORTANTE PRECISIÓN. LAS ÁREAS DESTINADAS VOLUNTARIAMENTE A LA CONSERVACIÓN( ADVC) REPRESENTAN UNA DE LAS HERRAMIENTAS MÁS DEMOCRÁTICAS Y COMU- NITARIAS DE LA POLÍTICA AMBIENTAL EN MÉXICO.
Aprendiendo 40