feccionado: la impresión caótica.“ Estos flujos caóticos no tienen nada que ver con desorden ni turbulencia y generan microestructuras de manera rápida y modelable matemáticamente; generan capas muy finas que mimetizan la arquitectura de los tejidos animales”, explica Trujillo, Chief Scientific Officer de Forma Foods. Con el apoyo del Tec de Monterrey, Trujillo y Álvarez hicieron una estancia de investigación en el Instituto Tecnológico de Massachussets( MIT) y la Universidad de Harvard donde se especializaron en ingeniería de tejidos. En 2017, al volver a México, comenzaron a combinar la técnica que ambos habían inventado con los conocimientos derivados de la investigación realizada en el Tecnológico de Monterrey y en el extranjero para fabricar tejidos vivos con fines médicos y alimenticios. Inicialmente, exploraron únicamente la producción de carne a base de células animales, pero el alto costo del proceso los llevó a innovar con pastas vegetales impresas en 3D. La carne de Forma Foods no sólo imita el tejido músculo esquelético, sino también el adiposo y conectivo, utilizando proteína de chícharo para imitar al músculo, una fibra prebiótica oriental para el tejido conectivo, y aceite de coco para el adiposo. Con el respaldo financiero de Tec Ventures y Saya Bio, un fondo de inversión enfocado en biotecnología y salud, Forma Foods ha logrado avances significativos en su tecnología e investigación, superando el desafío de adaptar ellos mismos la tecnología de impresión 3D a la producción de carne, transformando pastas viscosas en un producto que logra la consistencia de carne real,
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