lones de pesos, y se requeriría una inversión anual de 1,325 millones de pesos para servicio de internet y equipamiento satelital para las zonas rurales. Todo esto que significa lo mínimo en las escuelas suma 273,080 millones de pesos que equivalen al 0.8 % del Producto Interno Bruto( PIB). Antes de cualquier otra promesa de campaña, como las que han hecho las candidatas y el candidato a la presidencia-como escuelas con jornada ampliada, nuevas preparatorias y universidades-, es indispensable resolver un rezago que afecta, todos los días, el bienestar de niñas y niños y el desarrollo de sus aprendizajes. El presupuesto autorizado en 2024 para el programa de infraestructura del gobierno federal“ La Escuela es Nuestra” fue de 27 mil 052 millones de pesos; sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación ha realizado observaciones a este programa por haber hecho gastos sin control y no mostrar evidencia sobre las mejoras en las escuelas beneficiadas.“ La Escuela es
Nuestra” no cuenta con un diagnóstico de las condiciones de la infraestructura escolar, ya que desde la desaparición del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa se dejaron de atender esas funciones. En la escuela, la disponibilidad de servicios no solo es una necesidad básica, sino que implica contar con las condiciones para generar un ambiente seguro, higiénico y propicio para el aprendizaje. El Estado debe garantizar el derecho de las niñas, niños y jóvenes de estar, aprender y participar en las escuelas y esta obligación debe traducirse en la asignación de recursos suficientes y adecuados. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico( OCDE), mientras los países miembros invierten en promedio 5.1 % de su PIB en educación, México sólo destina el 4.5 %, lo que nos coloca como uno de los países miembros que menos recursos invierte en el sector. Destaca también que México gasta 3,239 dólares anualmente por es-
23 Aprendiendo