Gastronomía y turismo – Destinos con sal y pimienta
crecimiento. Frente a la expansión de la actividad podría haber interés en ampliar los negocios por parte de las quintas de enoturismo de la región, y en este caso las fuertes presiones provenientes del interés por el creciente flujo de enoturistas podrían hacer que la visión instrumental detectada en una minoría de los entrevistados domine el panorama turístico del Douro. En este contexto, resulta primordial la presencia del sector público en la creación e implementación de políticas públicas que protejan el patrimonio cultural del Douro.
Se recomienda unir esfuerzos para que la cultura no sucumba ante los intereses económicos en la Región del Douro, y que continúe prevaleciendo la visión no instrumental de la cultura en el contexto del enoturismo. Pero, sólo tiene sentido hablar de la valorización de la cultura si los durienses fueran vistos como actores y beneficiarios de este segmento turístico, lo que parece no ocurrir en la Región Demarcada del Douro.
Este estudio mostró que los enoturistas que visitan la Región del Douro son en su mayoría conocedores de vinos, que viajan en busca de profundizar sus conocimientos y de mantener contacto con la cultura local. Por eso, estos visitantes parecen no interferir negativamente en la vida cotidiana de los durienses. Los visitantes generalmente viajan en pequeños grupos o hasta solos y en su mayoría llegan desde otros países. Además, no parece existir ningún conflicto entre los visitantes y los pobladores.
El enoturismo en la Región Demarcada del Douro ha sido visto como un complemento de la actividad agrícola, sumando valor al vino y estimulando a los propietarios a residir en la región o al menos animándolos a que permanezcan más tiempo en el Douro. Esta realidad puede permitir que el enoturismo contribuya aún más al desarrollo de la región y que se genere un mejor vínculo entre los propietarios de las quintas y la cultura duriense, un aspecto que surge de este estudio que es decisivo para promover una visión no instrumental de la cultura de la región. Para que la cultura local sea reconocida y preservada es fundamental que haya una aproximación a la memoria afectiva del territorio, de forma que ante la perspectiva de crecimiento del enoturismo no predomine un uso instrumental de la cultura producto de la búsqueda desenfrenada de oportunidades económicas surgidas del incremento de la demanda del turismo del vino. Asimismo, en un escenario completamente opuesto, si se da el desinterés de los visitantes por el patrimonio cultural porque las dimensiones de la cultura no constituyen un instrumento de generación de empleo e ingreso, se debe intentar evitar que las tradiciones y las prácticas culturales sean relegadas a un segundo plano.
Se sugiere crear un Sello Cultural que indique las quintas con mayor interés en preservar la cultura local y que incentive la visión no instrumental de la cultura en el contexto del enoturismo. Para que estas propiedades puedan ser certificadas por ese Sello Cultural deberían observarse algunos criterios mínimos como la oferta de actividades y servicios culturales a los enoturistas( cursos sobre vinos que deben incluir la historia de la Región
364