21 – Enoturismo y cultura
El desarrollo de la Región Demarcada del Douro debe considerar el uso no instrumental de la cultura, pues resulta necesario que se resguarden las particularidades de la región. El presente estudio considera que el Douro precisa ser comprendido como un espacio de relaciones socioculturales, de forma que se busquen conocimientos sobre las prácticas culturales y la vida cotidiana, contribuyendo a proteger sus tradiciones y valores. Es fundamental que establezcan asociaciones para construir alianzas e implementar proyectos en base a la vida cotidiana duriense, preservando la cultura local.
CONSIDERACIONES FINALES
La Región Demarcada del Douro es una de las más importantes regiones vitivinícolas del mundo debido a su antigüedad, la singularidad de su producción y el reconocimiento como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco( Pereira, 2002), lo que permite que los estudios sobre las relaciones entre la cultura local y el enoturismo en la región sean fundamentales incluso para otras localidades vitivinícolas.
En este sentido se buscó un marco teórico que orientara en la comprensión de las relaciones entre la cultura y el enoturismo. Así, a través de la investigación bibliográfica, documental y de campo, se intentó responder algunas preguntas que permitieran analizar la relación entre la cultura y el enoturismo practicado en las quintas de la Región Demarcada del Douro. Las principales preguntas que se buscó responder se referían a las posibles contribuciones que la cultura ligada a las vides y al vino hace al enoturismo. También se trabajó con la visión de los propietarios y empleados de las quintas del Douro sobre la cultura y su uso en el contexto del enoturismo para analizar en qué medida la cultura sería un medio para asegurar la rentabilidad de las propiedades o si habría una sensibilidad especial hacia esa cultura.
En el análisis sobre las posibles interferencias en la vida local causadas por el enoturismo, se descubrió que éste no es el único responsable de los cambios culturales. Así, se consideró valioso que los sectores de la sociedad deban acompañar las transformaciones ocasionadas por el turismo en las regiones vitivinícolas, de forma de minimizar los impactos negativos y viabilizar la participación de la comunidad local para que tenga acceso a los beneficios generados por el enoturismo y para que sus modos de vida se respeten.
Los resultados obtenidos con la investigación desarrollada mostraron que la mayoría de los gestores de las quintas tiene una legítima y auténtica preocupación por la preservación del patrimonio cultural de las quintas y de la región, y que prevalece la memoria afectiva del Douro. Pero en algunas quintas persiste la visión instrumental de la cultura al servicio del turismo y este comportamiento puede acarrear perjuicios, considerando que el enoturismo a pesar de ser una actividad relativamente reciente ya demuestra en la región una fuerte tendencia de
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