Gastronomía y turismo – Destinos con sal y pimienta
actividades profesionales, ya que todos los empleados son de la comunidad local. Más allá del trabajo en la vitivinicultura y en los servicios turísticos, de acuerdo con los entrevistados, el enoturismo promueve la venta de productos típicos de la región.
Asimismo, el análisis realizado muestra que en el Douro, debido a la relación de las personas con la vitivinicultura, el enoturismo contribuye a mantener las actividades laborales tradicionales, al contrario de otros tipos de turismo que por no tener una relación directa con las prácticas locales terminan obligando a los habitantes a cambiar de actividad profesional.
El enoturismo es una actividad reciente a nivel mundial y especialmente en la Región Demarcada del Douro, y de acuerdo con este análisis resulta una actividad secundaria a los negocios de las quintas medianas y grandes. Sin embargo, en las propiedades de pequeño porte el enoturismo es una actividad complementaria que posee la misma representatividad que los negocios vinícolas. Para las quintas pequeñas el enoturismo funciona como un canal de ventas directo, no sólo de vinos sino de otros productos como aceites y artesanías. De acuerdo con los sujetos entrevistados, los enoturistas suelen adquirir los vinos producidos en las quintas, lo que parece ser estimulado por el hecho de que todas las propiedades estudiadas ofrecen degustaciones de vinos y poseen una tienda donde es posible adquirir los vinos producidos en el lugar.
En el caso de la Región Demarcada del Douro las quintas en estudio tuvieron que adecuar sus estructuras para desarrollar las actividades de enoturismo. Debido a que esas quintas son muy antiguas dichas estructuras no fueron construidas específicamente para el enoturismo, al contrario de lo que ocurre en otras regiones como en el Vale dos Vinhedos y en el Vale do São Francisco( Brasil) donde muchas propiedades ya se originan con estructuras volcadas al enoturismo. Las adaptaciones de las estructuras de las quintas del Douro, si bien pueden resultar un perjuicio porque exigen invertir en reformas para atender a los visitantes, se convierten en un diferencial porque presentan construcciones típicas de la región y contribuyen a valorar el patrimonio cultural. De hecho, las quintas estudiadas en su mayoría poseen una ambientación tradicional conformada por muebles y objetos de decoración heredados por las familias responsables de las propiedades. La única excepción es una quinta que promueve el enoturismo desde hace entre 5 y 9 años, cuyo ambiente fue definido por el entrevistado como una mezcla entre lo tradicional y lo moderno.
En este contexto y en una perspectiva de crecimiento del enoturismo en la región, se entiende que sería fundamental analizar si la cultura es vista como un instrumento volcado exclusivamente a los fines turísticos o si existe sensibilidad hacia la cultura local por parte de los entrevistados de las quintas de la Región Demarcada del Douro. Esta preocupación se justifica porque si el enoturismo puesto en práctica en las quintas respeta la dimensión plural de la cultura local podrá ser una fecunda fuente de renovación, pero si no lo hace será sólo un
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