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21 – Enoturismo y cultura
Por eso es imprescindible involucrar a las comunidades del Douro en las políticas locales a través de su empoderamiento, con el objetivo de evitar que se invente lo rural partiendo de imaginarios no rurales con la única intención de convertirlos en un producto turístico( Gonçalves, Costa & Cristóvão, 2013). La función del poder público es la de conducir el desarrollo del enoturismo estando consciente de que esta actividad tanto puede debilitar como fortalecer la influencia de las comunidades locales en las decisiones que afectan sus propias vidas. El fortalecimiento sólo será posible si estas poblaciones pueden reivindicar su autonomía a través de una participación activa que depende en gran parte del apoyo de las instancias oficiales.
La relación entre la cultura, el vino y el turismo en la Región Demarcada del Douro precisa ser reconocida por el poder público e intensificada en las quintas de enoturismo, permitiendo el desarrollo de proyectos que contribuyan a la preservación de la cultura duriense en el contexto de la vitivinicultura.
Las quintas estudiadas en su mayoría demuestran interés por invertir en proyectos de apoyo a la cultura local, teniendo el apoyo del poder público. Esta posición es consensuada entre los sujetos entrevistados propietarios de las quintas objeto de estudio. En lo que se refiere a la inversión en proyectos culturales incluso las quintas de gran tamaño, que disponen de más recursos y por lo tanto de más condiciones para desarrollar proyectos por cuenta propia, compartieron la idea de que sólo invertirían en proyectos culturales con el apoyo gubernamental. Así, la presencia del sector público es vital para coordinar la relación entre las quintas y la comunidad local.
Según los sujetos de la investigación, aún sin el apoyo del poder público para lograr una participación efectiva de la comunidad, el enoturismo ha proporcionado una mayor oferta de opciones culturales, contribuyendo a minimizar la falta de alternativas culturales a disposición de los habitantes. De esa forma, los sujetos afirmaron que los enoturistas no interfieren en la utilización de las áreas públicas destinadas a los pobladores porque además esas áreas son escasas. Para los entrevistados se produce una situación inversa, es decir que gracias al enoturismo se ha producido un aumento en la oferta de servicios a ser usufructuados por los durienses.
En efecto, según los sujetos entrevistados el enoturismo en el Douro se caracteriza por el interés de los visitantes por conocer las actividades ligadas a la vitivinicultura y al patrimonio cultural ligado al vino, por lo tanto se inserta tanto en el segmento del turismo cultural como en el de turismo rural.
El enoturismo en la Región Demarcada del Douro favorece la permanencia de las personas en sus regiones, ligadas a sus valores y tradiciones, sin que tengan que emigrar o cambiar de
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