15 – La baixa gastronomia y la relación individuo-lugar
creencias locales. Los mismos resultan un lugar relevante para la observación del comportamiento, de los acuerdos y conflictos sociales y de los matices de la cultura, de la formación de imaginarios y de los procesos de identificación. A su vez, también es“[...] una expresión de las tradiciones, siempre dinámicas y permanentes, y del conocimiento construido y acumulado a través del tiempo: tecnologías de lo culinario y saberes de lo comestible”.
En síntesis, así como la comida está intensamente conectada con los aspectos emocionales( Bósi, 1994; Boff, 2004; Kaufman, 2012), la motivación relacionada con el consumo en estos establecimientos también está envuelta de aspectos simbólicos y subjetivos, como la atmósfera creada en esos espacios y las interacciones sociales allí establecidas( Gimenes, 2004).
El lugar es una referencia significativa para la vida cotidiana, como medio de vida y sentimiento de pertenencia que permite incluso resistir. La adopción de la perspectiva de la relación entre individuo y lugar como uno de los aspectos analíticos se justifica porque el lugar debe ser entendido como la porción del espacio que es vivido, reconocido e impregnado de identidad( Castrogiovanni, 2003). Debe considerarse también la perspectiva propuesta por Baptista( 2008), quien dice que la verdadera identidad de los lugares reside en la forma en que éstos son apropiados, disfrutados, amados y compartidos.
A continuación se busca presentar algunos de los datos recolectados durante la investigación de campo y los análisis efectuados en base a los debates teóricos.
PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS
La perspectiva de los establecimientos de baixa gastronomia
El tema del vínculo afectivo con sus respectivos establecimientos es un aspecto presente a lo largo de todos los testimonios recolectados. En principio eso se debe principalmente al hecho de que los entrevistados están involucrados con el lugar desde hace ya mucho tiempo. La mayoría de los establecimientos poseen una administración de tipo familiar y fueron fundados por los padres o abuelos de los entrevistados, lo que implica que han estado relacionados con estos lugares desde el inicio de los mismos.
Yo comencé a trabajar cuando tenía entre 10 y 11 años, ayudando. Todos los domingos yo estaba allí para vender el diario o recoger el pan y la leche( Silzeu).
Yo empecé a ayudar desde niño, como mi hijo que ya viene conmigo a la mañana( Ana).
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